• 18/05/2026 00:00

La universidad nuestra tarea

En la actual coyuntura, tanto socioeconómica como interna, resulta fundamental promover un debate sobre la naturaleza de la Universidad de Panamá, que aclare su misión frente a los diversos problemas de la sociedad panameña. Esto atañe a su definición como conciencia crítica de la nación. Sería de esperarse que en el actual ambiente de renovación de las autoridades universitarias se dé lugar a este debate.

Desde hace algún tiempo, el concepto de pertinencia se presenta como la clave del debate sobre la misión y el futuro de nuestra universidad. El problema está en que este concepto resulta ser polisémico y equívoco, ya que el mismo puede ser definido y desarrollado con diferentes contenidos. El problema está, entonces, en resolver una pregunta: ¿pertinencia en relación a qué y para qué?

En una tendencia que ha venido ganando espacio se entiende que la pertinencia no es otra cosa que la relación universidad – mercado – empresa, proponiendo al mercado como elemento básico de las relaciones sociales. Aceptada esta definición, la misión de la universidad sería en lo fundamental formar fuerza de trabajo con capacidades científico-técnicas que cumplan los requisitos del mercado laboral, que atiende la demanda de las empresas: la llamada universidad profesionalizante. Así mismo, la investigación debería tener como fin exclusivo generar un resultado que mercantilmente pueda ser vendido a las empresas privadas. Se trata del conocido enfoque de la “investigación for profit”.

Este enfoque desdibuja la idea de la universidad como conciencia crítica de la nación. No se trata de argumentar que la formación de los estudiantes no tiene nada que ver con el necesario desarrollo de las fuerzas productivas, tampoco de aseverar que ninguna investigación universitaria pueda tener como resultado ingresos para la institución. Se trata de aspectos más profundos.

En primer lugar, el problema del enfoque universidad – mercado – empresa significa una aceptación del modelo de desarrollo actualmente vigente, al cual la institución debería simplemente servir funcionalmente. Se trata de una universidad acrítica, sin capacidad real de ser conciencia crítica. En segundo lugar, el enfoque que ahora criticamos significaría una efectiva pérdida de la autonomía universitaria, ya que su actuar estaría prácticamente subordinado, gracias a la dependencia financiera, a los dictados de quienes dominan el mercado, esto es, en nuestro caso concreto, de los sectores económicamente dominantes.

En tercer lugar, se genera una situación que libera al Estado de la obligación de financiar la educación superior, potenciando la política de austeridad exigida, nuevamente en nuestro caso, por el capital financiero. Esto, además, facilita la idea aplicada en las reformas neoliberales en la que la educación superior deja de ser gratuita y financiada, en buena parte, por los estudiantes.

La opción alternativa entiende la pertinencia concibiendo la universidad, como un espacio en la que la relación universidad – sociedad se entiende en forma integral, la que toma en cuenta todas las complejidades de la sociedad y sus contradicciones, incluyendo, por ejemplo, problemas como la defensa de la soberanía, el empleo y la concentración del ingreso y las riquezas. En esta la universidad conserva y desarrolla su potencial crítico y su protagonismo como creadora de alternativas en la promoción de una nación soberana, próspera, democrática, con justicia social y respetuosa del medio ambiente. Vale la pena destacar que este enfoque es fundamental para hacer frente a la actual política de choque y deterioro de la soberanía nacional que se viene implantando en el país.

Es de interés señalar que la Universidad de Panamá dio un paso importante en la dirección correcta con la aprobación en el Consejo General Universitario del documento titulado “Estrategia Alternativa para el Desarrollo Integral e Inclusivo. Visión de la Universidad de Panamá” (aprobado en Reunión No 9-20, celebrada en día 9 de septiembre de 2020).

En el mismo no solo se encuentra un claro diagnóstico integral de la realidad del momento, sino que también lo integran una serie de principios guías que marcan un compromiso profundo con un estilo de desarrollo nacional – soberano, democrático profundamente basado en la justicia social y el pleno respeto a la naturaleza. Así mismo definió una serie de acciones concretas para lograr este objetivo. Resultaría importante la actualización de este documento, tomando en cuenta las tendencias estructurales allí señaladas, así como los más recientes acontecimientos, sociales, políticos, económicos e ideológicos.

Ser conciencia crítica de la nación panameña en las actuales condiciones, implica que las altas autoridades, los profesores, estudiantes y administrativos cerremos filas de manera militante para defender la autonomía universitaria. Esto lleva a enfrentar decididamente las presiones financieras – presupuestarias que buscan someter a la Universidad y convertirla en un apéndice de la política antinacional y antipopular que viene desarrollándose en el país. Así mismo, implica la confección de una estrategia tanto pedagógica como de investigación cónsona con el estilo de desarrollo propuesto. La vinculación con la sociedad es fundamental.

* El autor es economista
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