Según Díaz-Canel, las conversaciones han sido coordinadas con las principales instancias del Partido, el Gobierno y el Estado cubano
- 03/04/2012 02:00
El patriotismo de los panameños
‘ El patriotismo no se impone ni se obliga... se educa al niño para amar a su patria y los símbolos’. En este pensamiento claro de mi sentir sobre el patriotismo de todos los panameños, basado en las enseñanzas primarias de nuestros padres y reafirmado en la educación escolar, lo cual considero no ha sido aspecto prioritario para la mayoría de los gobiernos y en especial por el Ministerio de Educación, incluyendo a los educadores, quienes han debido forjar ese sentimiento en sus educando, pese a no estar dentro de los programas educativos con la importancia requerida.
Observamos en el currículum y textos educativos, han reservado un minúsculo espacio para el estudio de la Historia de Panamá, mientras otras regiones del mundo ocupan el mayor espacio. Ejemplo, los alumnos de hoy saben más de los ríos del mundo que los de Panamá, al igual que de otros aspectos históricos panameños importantes.
Allá por la década de los cincuenta, del siglo pasado, cuando cursábamos la secundaria en el Instituto Nacional, existía un ferviente patriotismo, básicamente de los estudiantes de ese colegio y del Artes y Oficio, paladines de nuestro nacionalismo, cuyas actuaciones de protesta por la presencia del ejército de EE.UU. y el dominio absoluto de la Zona del Canal, están marcadas en la historia panameña, pero desconocida por la mayoría de las generaciones futuras, al no ser uno de los temas de enseñanza.
Debemos reconocer, que esa llama patriótica era atisbada por profesores con ideología comunista, la que no era respaldada por la gran mayoría de los ciudadanos. No fue hasta cuando el general Omar Torrijos enarboló la bandera del nacionalismo y convirtió su pensamiento de liberación nacionalista, en la ‘religión de los panameños’, logrando que en 1977 se eliminara el aberrante tratado de 1903, ‘que ningún panameño firmo’ y desde el 31 de diciembre de 1999, a las doce del mediodía, no existieran bases militares ni Zona del Canal gobernada por EE.UU.
A partir de ese entonces, hemos pasado la página y nos encontramos que actualmente se está vulnerando y violentando la historia patria al imponer, el gobierno del señor Martinelli, la Ley 2 de enero del 2012, en la que se desconocen los ‘derechos de propiedad e intelectualidad de autoría’ de don Nicanor Villalaz Lamela, al cambiar aspectos importantes del Escudo de Armas original e imponer un águila, que, pese a sus reproducciones en el territorio nacional, es considerada por la ANAM como ave migratoria, comprobándose su existencia desde México hasta Chiles por la vertiente del Pacífico y por la del Atlántico, a lo que debemos agregar su condición de extinción.
¿Cómo los panameños, verdaderamente patrióticos, debemos permitir la transformación de uno de nuestros Símbolos Patrios, que representa el honor y el poder como nación soberana e independiente?
¿Debe la minoría de ciudadanos, amparados en una supuesta belleza de un águila no originaria panameña, imponer y cambiar nuestro Blasón? ¿Cuál realmente es el interés de ese grupo de extranjeros y panameños en transformar e irrespetar la creación de don Nicanor Villalaz Lamela?
Adicional, a lo exabrupto de la Ley 2, es su inconstitucionalidad; pues, de acuerdo con la Carta Magna vigente, no se puede alterar ningún Símbolo, porque la Ley 34 de 1949, que modificaron con esa Ley, está constitucionalizada en el Artículo 6º y por consiguiente no se pueden alterar ni aprobar leyes que afecten los Símbolos Patrios, mientras no se reformen la Constitución y el Artículo 6º sea modificado.
¿Dónde están los abogados patrióticos que no han presentado ‘demanda de inconstitucionalidad’ por una ley violatoria a la Carta Magna?
¿Dónde está el patriotismo que dice tener la mayoría de los panameños que permiten que nuestros Símbolos Patrios sean depredados y mutilados, como lo hizo Arnulfo Arias en 1941 y 1949?
Pareciera que el patriotismo de los panameños sólo estaba enmarcado en que los ‘Gringos se fueran de Panamá’. Hoy, después de 12 años de liberación extranjera, permitimos que propios y extraños pisoteen nuestros Símbolos Patrios y un gobierno repita la historia de destruir nuestro PATRIMONIO NACIONAL.
HISTORIÓGRAFO Y ESCRITOR.