• 06/04/2011 02:00

La religión, mercadotecnia y mercancía

Hoy, vamos a repasar un tema que de por sí resulta bastante escabroso por el fanatismo que implica y la intransigencia de sus seguidores...

Hoy, vamos a repasar un tema que de por sí resulta bastante escabroso por el fanatismo que implica y la intransigencia de sus seguidores y promotores. En los inicios del neolítico los excedentes de alimentos permitieron la existencia de un grupo de individuos que pactaban —según ellos— con las fuerzas sobrenaturales, a fin de que la caza y posteriormente la agricultura subsistiesen sin grandes inconvenientes, como lo eran la sequía o las inundaciones.

La clase religiosa o sacerdotal se erige por encima de la demás población y empieza a tomar control y a compartir el poder con los líderes militares y administrativos de cada pueblo neolítico y reparte los bienes de consumo y los medios de producción.

En el desarrollo posterior de la Civilización, los sumerios heredan a los sacerdotes antiguos o chamanes y toman gran relevancia social y dominio, inclusive practicaron la prostitución religiosa con las sacerdotisas y creyentes, como una forma de recabar excedentes económicos para intercambiar y mantener poder... político.

Más adelante los sacerdotes egipcios acumularon un poder enorme, su panteón de dioses era fabuloso y necesitaban sacerdotes para cada dios y ciudad so pretexto de que los dioses necesitaban poblaciones y alimentos, así los sacerdotes se convertían en los dueños de los graneros, y eso era poder.

Cuando Akenaton despojó a los sacerdotes de poder económico y proclamó la existencia de un solo dios, lo proclamaron hereje y anatema a su muerte, porque les quito la relevancia ficticia que ellos acumularon y quedaron relegados a una existencia normal, pero el fanático no puede vivir como los demás y por ello retomaron la senda de un fuerte sacerdocio con vínculos económicos muy fuertes.

En la actualidad sucede parecido, los neo—sacerdotes basan un supuesto poder en una interpretación única, exclusiva, agresiva e insultante de libros sagrados y antiguos. Se es anatema si no correspondes a su feligresía o no aplaudes su fanatismo.

Ahora el tema ha variado, en el neolítico era la supervivencia a través de una caza exitosa; en Sumeria era la protección a las cosechas para que fueran abundantes; en el Egipto faraónico el asunto giraba en torno al juicio del KI —hoy le diríamos alma— y a la supervivencia del pueblo a través de la crecida del río Nilo.

Nuestro mundo occidental se fundamenta en una soterología; es decir, doctrina de la salvación, esto es uno de sus pilares y ha sido la herramienta más útil para la manipulación de las gentes, la salvación descansa en un programa de televisión del elegido y su grupo de acólitos, sino estás condenado al Infierno... ah, y por toda la Eternidad.

La religión ha sido y es una cuestión de poder, de dinero, de manipulación, de control. Cuando las personas están en su más bajo momento en la vida las sectas se aprovechan de ello para terminar de doblegarlas.

Por ello, debemos procurar una buena educación en el hogar, evitar caer en estas factorías de la manipulación; procurar y mantener una educación cívica y ética.

Por último, no he leído que Jesús tratase de ser fariseo, o si le interesaba acumular poder, oro, alimentos o favores; el mismo templo de Jerusalén, obra de un déspota tan temido y odiado como Herodes el Grande, fue objeto de su atención profetizando que sería demolido y lo fue, ello nos dice que no buscaba halagar a ninguna clase sacerdotal o fanática.

Debemos saber que el Templo está dentro de uno mismo, es nuestro cuerpo, es su espíritu o su razón y a ello apelamos.

La relación de Dios con las personas es algo propio, íntimo y real. Los mercaderes de la religión vienen a ser la versión moderna de los sumerios y los egipcios... y los romanos. Con lo cual la religión es una forma de adquirir riqueza, de adquirir poder para manipular la vida de otros.

En la actualidad, hay muchísimos lobos vestidos de religiosos. ‘A cane muto et aqua silente cave tibi’, —‘Cuidado con el perro que no late y el agua muy silenciosa’—, porque la manipulación, sobre todo, es por lo general un arma muy silenciosa, pero efectiva.

*DOCENTE.

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