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- 11/07/2020 00:00
Rufino de León, el violín de oro veragüense
Rufino de León, gran violinista veragüense y padre de la enseñanza del violín folklórico en la provincia de Veraguas. Rufino de León nació el 15 de junio de 1935 en la comunidad de Los Leones de La Mesa, provincia de Veraguas, República de Panamá; hijo de la señora Andrea de León y el señor Julio Bravo González.
Inicia sus primeras manifestaciones musicales confeccionando un instrumento con sus propias manos a la edad de ocho años; dicho instrumento estaba hecho con una lata de sardina como caja de resonancia y madera; le colocó cuerdas de bejuco de “Platanilla”, existente en los bosques de Santiago, además la usaba para el arco, al cual le untaba una resina conocida como “Chutrá” (reemplazo de perrubia), que conseguía con los indígenas de la región.
Años después, viendo el interés que tenía su hijo por el violín, su madre le compró uno que le costó 0.10 centésimos de balboa, con solo dos cuerdas; al dañarse este, mandó a confeccionar otro de mejor calidad en una comunidad cercana.
Rufino nunca tuvo ayuda de alguien que le sirviera de guía o maestro para aprender a ejecutar el violín.
Su familia se estableció en la comunidad de Rincón Largo de La Peña, donde conoció al violinista Maximino Rojas, quien influyera en su estilo de ejecución.
En 1950, viaja a la ciudad de Panamá buscando superación y deseando realizar estudios de música para mejorar en su instrumento, solo llegó hasta tercer año en el Colegio de Artes y Oficios, por una mala jugada del destino, perdió a su padrastro, quien lo apoyaba con sus estudios. Regresó a Santiago para responsabilizarse de su madre y hermanos.
En 1953, el profesor César “Tito” Escudero, del distrito de La Mesa, lo introdujo en el solfeo musical, le ayudó a mejorar su digitación, a corregir algunos detalles aprendidos empíricamente y aprendió a leer música, mejorando totalmente su ejecución.
Conformó su Conjunto Musical, “Renacer Veragüense”, acompañado de destacados músicos, como Elpidio “Api” Murillo (guitarra), Monchi Vargas y José “Lorito” Díaz, en la percusión; entre otros.
En 1959 se casó con María Gabriela García, y tuvieron seis hijos: María Betzaida, Lourdes Ileana e Ileana Lourdes (mellizas), Rufino Antonio, Fátima Del Carmen y Jorge Alex.
Lamentablemente, enviuda y queda solo a cargo de sus hijos pequeños; dada esta situación, abandona el violín para trabajar muy duro para educarlos, brindarles cuidados y amor de padre. Trabajó en los Correos y Telégrafos de Santiago de Veraguas hasta jubilarse, además realizaba otros trabajos que le generaran entradas económicas.
De su segundo matrimonio, con la Sra. Esther Betancourt, le sobrevive su hija Esther.
En 1984, después de ver a todos sus hijos graduados, retoma el violín, sorprendiéndolos, ya que hasta el momento no conocían las habilidades musicales de su padre.
En 1985, realizó una presentación en un evento donde se encontraba el entonces presidente de la República, Nicolás Ardito Barletta Vallarino, el cual quedó impresionado por la forma en que Rufino ejecutaba su violín. Tal fue el agrado del presidente que, meses después, le obsequió un nuevo violín.
Rufino cultivó una gran amistad con monseñor José Dimas Cedeño, quien para el año 2000 lo llevó como invitado especial a participar, junto a otros violinistas, en el Velorio de San Antonio en Peña Blanca de Las Tablas, provincia de Los Santos, siendo aclamado por el público presente.
Sus últimos años de vida los dedicó a la enseñanza del violín a todo el que estuviese interesado por este maravilloso instrumento, encontrándose entre sus estudiantes más sobresalientes los santiagueños Ariel Guevara, Jorge Montilla y Rafael Batista Pérez, quien sigue los pasos de su maestro, dedicándose a la enseñanza del violín en provincias centrales.
Rufino, fue motivo de muchos reconocimientos en su provincia y fuera de ella, por su aporte a la cultura y el folclore panameño fue condecorado como “Músico del Año” en Santiago, provincia de Veraguas.
Rufino de León descansó en la paz del Señor a sus 72 años, el 1 de octubre de 2007, en la ciudad de Santiago de Veraguas.
En 2008, se le realizó un “Homenaje Póstumo” en el marco del XXIX Concurso Nacional de Violines Clímaco Batista, en la ciudad de Las Tablas.
A partir del año 2009, hasta la actualidad, en su honor y por su gran trayectoria, el Patronato Pro-Cultura en Veraguas realiza “El Concurso Nacional de Violines Rufino de León”, en la ciudad de Santiago.
Actualmente, Isabel Gabriela Rojas de León de 13 años, nieta de Rufino de León, sigue sus pasos, aprendiendo la ejecución del violín.
El pasado 15 de junio, conmemoramos el 85 Aniversario del Natalicio del Maestro del violín veragüense, Rufino de León.