El movimiento telúrico ocurrió a las 7:34 a.m., hora local, y tuvo una profundidad estimada de 76 kilómetros
- 21/06/2009 02:00
El pueblo sigue en las calles
Cada vez más el pueblo panameño es consciente de que sin luchas no hay victorias. Los sectores populares han estado antes, durante y después de la farsa electoral, exigiendo al gobierno que cumpla su deber constitucional de proveer las condiciones materiales básicas de vida. Durante esta semana, las manifestaciones en las calles se hicieron sentir con fuerzas desde los barrios demandando agua, reparación de calles, mejora del servicio de transporte y seguridad; desde los planteles educativos exigiendo la reparación de la infraestructura escolar y el adecentamiento del MEDUCA ante la escalada de corrupción en la institución; desde las universidades exigiendo un alto al costo de la vida; desde las comunidades indígenas exigiendo el cese de los proyectos depredadores del ambiente y el respeto a la tierra colectiva; trabajadores de la construcción demandando mayor seguridad y el pago de horas extras ante el incumplimiento de la empresas y subcontratistas.
Como si ello fuera poco, se amenaza con nuevas alzas en los bienes y servicios básicos, tal es el caso de la cesta de alimentos, donde se ha incrementado considerablemente el precio de los plátanos, la leche y se pregona un incremento del precio del arroz; por su parte en los últimos tiempos se viene incrementando el precio del combustible, con lo cual la ola inflacionaria deteriorara aún más el estrecho poder adquisitivo del salario. Esta caótica realidad que viven los pobres del campo y la ciudad, deja preveer nuevas protestas del pueblo contra las medidas neoliberales y en defensa de su derecho a la vida digna.
Al mejor estilo PRD, Martín Torrijos, desatiende las demandas sociales del pueblo trabajador, en su defecto arremete con el uso violento de la fuerza pública y guarda silencio cómplice en los escándalos de corrupción que envuelve su administración. Igualmente continua justificando el asalto que hace el sector privado (multinacionales y gran empresa local) contra el pueblo panameño, tal es el caso de los corredores y de la empresa minera de Cerro Petaquilla, entre otros.
En medio de este escenario, el gobierno entrante de Ricardo Martinelli, se mantiene entretenido en la repartición del pastel entre las fuerzas de la partidocracia que lo apoyaron a su arribo a la silla presidencial, tal fue el caso de las exigencias esta semana del Molirena y en la preparación de una toma de posesión cuyo costo se estima en más de un millón de dólar.
Esta realidad de inequidad y de exclusión social, obliga al movimiento social panameño a organizar y unificar sus fuerzas para enfrentar las políticas antipopulares que se avecinan. Tal como llama Frenadeso, tenemos que acentuar la protesta social para enfrentar la dramática situación de pobreza en que vive el sesenta por ciento de la población, en la medida en que los gobiernos se vuelven “sordos, ciegos y mudos” cuando asumen la conducción del Estado.
Es necesario organizarnos para construir un poder popular que permita crear las condiciones para llamar a una Asamblea Constituyente Originaria, que refunda la República, como única garantía para que nuestras demandas sociales sean atendidas; para que el crecimiento económico llegue a los pobres de la ciudad y del campo, y no al minúsculo grupo que, pelechando de la Cosa Pública, sigue acrecentando sus riquezas.
-El autor es secretario general del Suntracs.rologe54@yahoo.com