El mandatario le recordó a los agentes que no solo enfrentarán el delito en sus distintas formas, sino la tentación del delito al tratar con los delincuentes,...
- 26/03/2012 02:00
Los tranques y la inacción
P anamá está enfrentando lo que es el pan nuestro de cada día en muchos otros países, especialmente en aquellos que por falta de organización, sufren el malestar de los famosos ‘tranques’ vehiculares. Es una realidad con la que hay que convivir sin acusar a nadie, porque a final de cuentas, la construcción de obras viales representa primero molestias, pero al final mayores comodidades y facilidades.
Si bien es cierto que el gobierno del presidente Ricardo Martinelli ha acometido varias obras viales en la ciudad capital, afectando también al segundo distrito más importante de esta urbe, San Miguelito, también es justo reconocer que se trata de proyectos que son necesarios y que en algún momento se tenían que realizar.
Entonces, es cuestión de que comencemos a organizarnos para evitar el malestar de estar demasiado tiempo dentro de un transporte, ya sea personal o público. Hay quienes, por ejemplo, gustan salir muy temprano a realizar diligencias, que bien pueden esperar a otras horas del día que no sean las denominadas ‘horas pico’ y en esa forma evitarse la incomodidad señalada.
Otra forma, es salir con suficiente tiempo para no quedar atrapados junto a los que tienen la costumbre de salir con retraso. Igual, si hay varios autos en casa utilizar uno solo. En este último caso, es cuestión de programarse para que los usuarios puedan cumplir con sus obligaciones.
En fin, hay algunas alternativas que bien pudieran contribuir que el asunto sea menos traumático. Otros países que sufren esta situación están aplicando medidas dictadas por las autoridades, las cuales son de cumplimiento obligatorio.
Hace un par de semanas escuché el discurso del presidente Martinelli que en el escenario inaugural de una obra vial dio instrucciones al ministro de Obras Públicas, Federico Suárez, para que, en conjunto con las otras autoridades que tienen que ver con el tema del tráfico vehicular, preparara un documento con sugerencias de medidas que pudieran ser implementadas para paliar el tema de los tranques.
Sin embargo, entiendo que ya existe una comisión para realizar este trabajo desde hace tres meses sin resultado alguno. Es más, hace poco estuve leyendo que ni siquiera se ponen de acuerdo sobre las medidas que hay que implementar. Según la información, esta comisión ni la preside ni la integra el ministro Suárez, sino que está en manos del director del Tránsito y Transporte Terrestre.
En otros países se han cambiado los horarios de entrada de las oficinas públicas, en forma escalonada, para impedir precisamente estos ‘tranques’. También se han acordado cambios en el horario de las escuelas públicas y las privadas. Y no olvidemos la que en otros países pareciera dar buenos resultados, como la de regular el uso de los automóviles privados; es decir, que unos días pueden circular los que terminan en números pares y en otros los impares.
Es cuestión de sentarse a analizar los pros y los contras de cualquiera de estas medidas y no hacerlo de forma alocada y desafortunada, para que al final no sea peor el remedio que la enfermedad. De eso no se trata.
Lo cierto es que se requiere de una acción urgente para evitar reacciones negativas por parte de los conductores. Se me ocurre que la más urgente y que por ley debe ser aplicada, es impedir a costa de lo que sea, el cierre de las vías y carreteras.
PERIODISTA