• 04/09/2026 00:00
Entrelíneas

El Niño, escasez y transparencia

El Niño ya golpea la producción agrícola panameña. Menos arroz, menos cebolla y cultivos afectados por lluvias fuera de temporada obligan al Gobierno a responder antes de que el problema llegue al bolsillo y a la mesa. El MIDA calcula que el arroz de secano puede caer entre 15% y 20% y la cebolla alrededor de 15%. En otras zonas ocurre lo contrario: el exceso de lluvia afecta cultivos como el plátano. No hay, por tanto, una sola emergencia agrícola, sino varias ocurriendo al mismo tiempo, con pequeños y medianos productores expuestos a pérdidas que difícilmente pueden absorber. El Gobierno declaró la emergencia nacional y habilitó un fideicomiso de hasta $80 millones. Una cifra de esa magnitud exige transparencia absoluta. El país debe saber quién administra esos recursos, bajo qué criterios se asignan, qué se compra, a quién se contrata y cuánto llega al productor. Cada dólar debe tener destino, responsable y resultado verificable. Hay, además, un problema dentro del propio MIDA que no puede esquivarse. El ministro Roberto Linares reconoció ante la Asamblea que cerca del 60% de su personal técnico está jubilado y que algunos funcionarios continúan en planilla amparados por leyes especiales, con salarios de hasta $5,000. El debate no es contra la edad, sino sobre la capacidad operativa del Estado. El Niño pondrá a prueba al campo, pero también a las instituciones. No bastará anunciar recursos. Habrá que demostrar, con cuentas claras y resultados, que llegaron a las fincas antes de que las pérdidas sean irreversibles.

Lo Nuevo