• 14/12/2010 01:00

A tiempo

La decisión del gobierno de frenar la compra de poco más de ocho mil pistolas Glock 17 en la que se negoció pagar el doble de lo que deb...

La decisión del gobierno de frenar la compra de poco más de ocho mil pistolas Glock 17 en la que se negoció pagar el doble de lo que debía ser, es oportuna, necesaria y plausible. No era justificable que por semejante cantidad de armas el gobierno terminara pagando igual o más que si la comprara cualquier contribuyente al menudeo. Sabemos de la necesidad de dotar a los agentes de la Policía Nacional de mejores armas para que encaren con mayor eficiencia a los delincuentes. Lo que no queremos es que —so pretexto de armar mejor a nuestros agentes— se esconda un negociado que sin duda es un atraco al erario público. La decisión de ayer del gobierno al frenar esta compra y el compromiso de adquirir las armas al mejor precio posible es la correcta. Y lo prudente es que el proceso de compra próximo se haga a la luz pública; es decir, que se someta a todos los procesos de transparencia para que no haya margen a dudas.

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