• 01/10/2015 02:00

Terminación de obras “a satisfacción”...

Es un mal de siempre, además de inaugurar obras a medio acabar, sobre todo porque cada Gobierno quiere ver las placas conmemorativas 

Es un mal de siempre, además de inaugurar obras a medio acabar, sobre todo porque cada Gobierno quiere ver las placas conmemorativas con su ‘marca', vemos cómo diversas obras son recibidas con deficiencias que, aunque parezcan insignificantes, causan inconvenientes o, al menos, molestias. Vías sin hombros, sobre todo en áreas del interior del país, nada de espacio para aparcar un vehículo que sufra un percance, para circulación de los peatones o gente en otros medios de transporte diferentes a los carros, paradas de buses sin techo, veredas sin salida para agua, caliche abandonado a orillas de obras, isletas sin terminar o destruidas durante la construcción de una obra, etc. Una pregunta necia sería ¿a qué institución o instituciones, además de la responsable directa de la obra, por ejemplo de las calles, le toca supervisar que las empresas contratistas terminen bien el encargo por el cual cobran un dineral? Una obra no se debe recibir si no ha sido terminada a satisfacción, el representante de quien la paga, el ESTADO, debe asegurarse de que esto sea así.

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