En Cúcuta, principal paso fronterizo entre Colombia y Venezuela, la tensión por el despliegue militar de Estados Unidos en aguas del mar Caribe parece...
- 07/08/2015 02:00
Triste y —casi— lógica realidad...
Lo que ven de nosotros en la calle es el reflejo de nuestra familia, de la educación que de ella y en ella hemos recibido. Por ello, muchas madres y padres se preocupan de que sus hijos e hijas demuestren valores, buenos modales en casa y fuera de ella y por eso cuidan los ejemplos que les dan. A no pocos nuestras progenitoras nos habrán dicho en nuestra niñez y juventud: ‘Si te portas mal, de mí es que hablan mal'. Y es que la primera educación, los más valiosos ejemplos de vida los recibimos de nuestros padres y madres, aún viviendo en casas diferentes, porque siempre los progenitores serán los primeros ejemplos de los hijos y aunque no es de obligatorio seguimiento, sí de mucha influencia. Es lamentable que haya padres y madres que, no solo no den buenos ejemplos a sus vástagos, sino que los involucren en sus actividades ilegales, inmorales. A los hijos e hijas habría que decirles que una cosa es estar al lado de los tuyos, hagan lo que hagan, y otra es aprobar e incluso justificar y, peor aún, participar de sus delitos. Vergüenza inmensa le debe dar al padre o madre que lleva a un hijo o hija por el camino del delito, de la perdición.