Temas Especiales

24 de May de 2022

Entre Líneas

Un ejemplo en vivo

“Hay que hacer un replanteamiento de la estrategia, trabajar con los líderes naturales y resolver los problemas. Con ataques lo que consiguen es que se forme el Pedro Castillo panameño”

La pobre recolección de firmas para la Constituyente Paralela demuestra, en vivo, el desconecte entre el grupo que dice ahora defender los mejores intereses del país con el pueblo panameño. La idea de una Constituyente Paralela es positiva y va acorde con la transformación integral que debemos hacer para que Panamá se enrumbe hacia el desarrollo, pero cuando se percibe que una iniciativa tiene el objetivo de la toma del poder, del control, del “quítate tú pa' ponerme yo”, sencillamente no cala. Menos, si a esto se suma que la propuesta solo la entienden muy pocas personas, esas mismas que se desgañitan en Twitter y demás redes; que son máster en los noticieros sobre los diversos problemas del país, pero que en realidad no entienden ni conocen la vida de la gente de abajo. Hay que trabajar con humildad y dejar la prepotencia a un lado. Hay que empezar a ver los problemas reales del país y en lugar de culpar, empezar a resolverlos. Justo ocurrió en Perú, donde una sociedad que vivía en una burbuja, usufructuando la nata de toda la riqueza del país; esa que mira al de abajo solo para que le sirva y no para tenderle una mano para que crezca, terminó sorprendida porque un maestro que formó parte de las brigadas de seguridad ciudadana, porque el Gobierno no se la proporcionaba, llegó al poder y ahora es quien manda. Hay que hacer un replanteamiento de la estrategia, trabajar con los líderes naturales y resolver los problemas. Con ataques lo que consiguen es que se forme el Pedro Castillo panameño. ¡Así de simple!