03 de Dic de 2021

Entre Líneas

Transporte público

“[…] el tercer e importante componente, el microbús, ha quedado a la deriva. Los usuarios dependen del taxi, que ha pasado de un transporte selectivo a uno colectivo”

Toda ciudad debe tener muy bien planificada su disposición de basura, su sistema eléctrico, de agua potable y de transporte, entre otros puntos. En el caso del transporte, la ciudad de Panamá inició en el Gobierno de Martinelli una de las grandes obras que dio el salto de un pueblo grande a una verdadera ciudad. Sin embargo, la obra ha quedado “chueca”, como se dice popularmente. Y es que el sistema de transporte público consta de tres componentes: el metro, el metrobús y el microbús. En la ciudad de Panamá el metro va muy bien y todas sus líneas están construyéndose cada quinquenio. El metrobús pasó del diablo rojo a una administración privada y luego a formar parte del entramado administrativo de la Secretaría del Metro; es decir, va por el camino adecuado. Pero el tercer e importante componente, el microbús, ha quedado a la deriva. Los usuarios dependen del taxi, que ha pasado de un transporte selectivo a uno colectivo. Amén de los busitos piratas que prestan este servicio sin mayor planificación. Ya es hora de que las autoridades le pongan mano al tercer componente de la cadena en el transporte público. Hay que romper con esas mafias que, lejos de ayudar, lo que hacen es entorpecer la planificación lógica de un sistema de transporte público que necesita satisfacer las necesidades de la ciudad. Seguir ignorando este tercer componente, es seguir con tranques y despelotes en las calles. ¡Así de simple!