01 de Dic de 2021

Entre Líneas

Estudiar sin hambre

“Es hora de que más escuelas tengan su propio huerto, por lo que se requiere de una gestión más efectiva del Gobierno y más solidaria por parte de la empresa privada, organizaciones comunitarias […]”

La promesa de campaña de que todo estudiante tenga acceso a alimentos saludables en los comedores escolares del país debería convertirse en una verdadera agenda de Estado, y no en un mero eslogan político. Un estudiante bien alimentado es garantía de rendición escolar. Por eso, hay que garantizar la disponibilidad de alimentos y mejorar las condiciones nutricionales de los niños y niñas que asisten a los centros educativos. La construcción reciente de cuatro huertos escolares en El Valle de Antón y Penonomé con fondos privados es un paso en firme en la ruta hacia tener una población más saludable y mejor educada. Además, los huertos en las escuelas tienen una doble finalidad: el objetivo nutricional y alimentario, pero también el enfoque pedagógico para enseñar sobre agricultura, ciencias del hogar, etc., convirtiéndose así en una instancia sin igual desde donde los estudiantes Es hora de que más escuelas tengan su propio huerto, por lo que se requiere de una gestión más efectiva del Gobierno y más solidaria por parte de la empresa privada, organizaciones comunitarias y expertospueden aprender de manera integral las cosas que verdaderamente aportan salud. dedicados a promover alimentación saludable. No debería haber excusa para no hacer huertos en escuelas. Desde 2018 existen normas fiscales que autorizan al Meduca a incentivar a las empresas (un máximo de 1 por ciento anual de los ingresos gravables) o a personas naturales (un máximo anual de 50 000 dólares) para que aporten en la calidad de los alimentos que se distribuyen a los estudiantes, todo debidamente regulado como lo establece el artículo 699 del Código Fiscal.