12 de Ago de 2022

Entre Líneas

Cierres perversos

El daño causado por el cierre de la vía Panamericana ha dejado pérdidas económicas millonarias

La libertad de circulación es fundamental para el desarrollo de un país. Por eso, cuando un grupo de personas cierra las vías para manifestar su descontento al gobierno de turno, no afecta a los que gobiernan, sino a todos los miembros de la misma sociedad. Un cierre de calle puede causar la muerte a un enfermo que necesita ayuda profesional; afecta la producción de un agricultor que ha luchado durante meses para obtener el resultado de sus cultivos. Afecta la educación de los niños y pone en problemas al productor de leche. ¡Qué decir del transportista que se gana la vida con el libre tránsito! Los cierres de calle son medidas extremas que no deben tomarse a la ligera. El daño causado por el cierre de la vía Panamericana ha dejado pérdidas económicas millonarias, pero también un daño severo a la imagen del país. Ha provocado la estampida de un potencial comprador de vivienda o ha hecho cambiar de opinión a un turista que pretendía pasar unos días en Panamá. El país requiere que esos grupos que desean exigir derechos al gobierno, lo hagan en los alrededores de la Presidencia. Lo que no deben hacer es seguir afectando la libre circulación, porque el daño es a quien nada tiene que ver con su problema, y aquí no vale el refrán de que ¡el fin justifica los medios! Hay que actuar con firmeza contra los que impidan la libre circulación. ¡Así de simple!