Por segunda vez la Contraloría interrumpe la diligencia del Ministerio Público por la investigación contra el expresidente Carrizo. Era una entrevista...
Ya huele a realidad: el segundo y tercer debate de las reformas al Reglamento Interno de la cueva de la 5 de Mayo se enfrían y se van directo para después de julio. Pero, antes de cualquier movida, toca repartir el poder: hay que renovar la junta directiva del Palacio Justo Arosemena.
Por los lados del Ministerio Público, la maquinaria anticorrupción está trabajando a todo vapor: en apenas dos días han caído dos exalcaldes, junto a otras exautoridades locales, todos salpicados por casos de corrupción. El mensaje suena claro y sin anestesia: aquí no hay refugio seguro.
Dice Lucy que la Comisión de Educación no es el espacio para discutir ciertos temas del sistema educativo y que mejor se respete la sacrosanta separación de poderes. Y el resto de los mortales creyendo —ingenuamente— que la educación es un asunto de Estado... o sea, de todos.
En la Caja maltratada estiraron el plazo hasta el 11 de mayo para que los interesados en el cargo de director de Fiscalización, Responsabilidad Institucional y Observatorio del Asegurado presenten sus papeles. La pregunta queda flotando: ¿faltan candidatos o nadie quiere meterse en ese avispero?
En la Caja maltratada estrenan reglamento interno que los funcionarios, en teoría, deben cumplir al pie de la letra, con cinco valores estrella: honestidad, compromiso, confiabilidad, colaboración y respeto. Suena bonito; ahora falta que no se quede en puro papel.
El presi Mulino movió ficha y designó a Antonio Tercero González al frente del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales. Ahora le toca pasar por la cueva de la 5 de Mayo para la ratificación. La ironía no se esconde: Tercero termina siendo el segundo director de la entidad.
Después de tanto tira y jala, informes que iban y venían y más vueltas que carrusel, los padrastros y madrastras de la patria por fin se sentaron a debatir, en segundo debate, el proyecto de ley de bioetanol. El debate inició acalorado; bueno, eso es la democracia.
En el debate del etanol, el bocatoreño Binicio admitió que vendió humo a sus lectores cuando discutieron una ley de una petroterminal, que prometía empleo a montones. Nada nuevo: cuando quieren empujar un proyecto, lo maquillan bonito... y después que la realidad hable.
No fue un caso aislado: ya van dos barcos con bandera panameña que quedan en medio del lío en el estrecho de Ormuz. Uno de ellos seguía hasta ayer retenido, a la espera de lo que decidan las autoridades iraníes. La cosa se pone seria.
El gobierno de paso firme ahora quiere ponerse a tono con el mundo: busca adherirse a la Convención del Metro firmada en Francia en 1875. El vicecanciller Hoyos llevó el proyecto a la cueva de la 5 de Mayo para que todo quede, literalmente, bien medido bajo estándares internacionales.
Me cuenta un fan de The Beachers que el homenaje al icónico grupo bocatoreño quedó a medio camino porque ni Gene Chambers ni Sam Williams dijeron presente, pese a ser pilares fundadores. Al final, en el pleno apenas estuvieron dos de los originales.