Temas Especiales

28 de May de 2020

Redacción Digital La Estrella

Lector Opina

Ex embajador se refiere a “La caída”

Lic. Guido Bilbao. Estimado Lic. Bilbao:

Lic. Guido Bilbao

Estimado Lic. Bilbao:

Deseo felicitarlo y a La Estrella de Panamá por las crónicas que han estado publicando sobre la caída de Noriega. Las considero un enorme esfuerzo que definitivamente forman parte de la historia de Panamá y especialmente de ese periodo de nuestra vida republicana.

Quiero aprovechar la oportunidad para rectificar un párrafo de la Entrega Décima del día de hoy. El párrafo en cuestión lee:

“ Esos recursos que debían llegar a Panamá fueron depositados en una cuenta personal a nombre de Delvalle, que giraría diez millones a los Civilistas de cara a la campaña electoral del 89 ”.

Los dineros congelados por el Gobierno en el Exilio eran depositados directamente en el Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos en un “ Lock—box account ” y no en una cuenta personal del presidente Delvalle.

El Gobierno en el Exilio no tenía acceso a estos fondos. Los depósitos llegaron a la cantidad de 428 millones de dólares al momento de la caída de Noriega y generaron intereses de 28 millones de dólares gestionados por el Gobierno en el Exilio.

Era la primera vez que se lograba generar intereses por dineros congelados, ya que en el caso de Cuba, Irán y otros países los depósitos congelados nunca generaron intereses.

Los 428 millones de dolares congelados fueron una inyección vital para el inicio del Gobierno del presidente (Guillermo) Endara, ya que le permitió navegar los difíciles primeros días después de la invasión y utilizar parte de ellos para actualizar sus pagos a las entidades internacionales multilaterales de crédito, pago al cual los Estados Unidos contribuyó con el 50%, complementando el pago de Panama y permitiendo al país ser nuevamente sujeto de crédito.

De los 28 millones de dólares generados en intereses, el Gobierno en el Exilio utilizó, a través de dieciocho meses, 10 millones de dólares para su funcionamiento, pago a consulados que se habían mantenido leales y al financiamiento de acciones (subversivas) no letales contra el regimen, ya que estas eran prohibidas por las leyes de los Estados Unidos.

Los dineros recibidos por el Gobierno en el Exilio fueron en pagos parciales, a través de los dieciocho meses, y fueron auditados por Peat Marwick and Mitchel, validados por el Departamento de Estado y Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, revisados por un Comité del Congreso de los Estados Unidos, presentados a las autoridades de la Contraloría General de la República y la Procuraduría General de la República.

Los gastos sensitivos, por sugerencia del presidente Endara, fueron presentados bajo secreto de confesión ante autoridades eclesiásticas de Panamá, siguiendo el modelo utilizado en el tratamiento de los archivos de las Fuerzas de Defensa confiscados por las fuerzas armadas de los Estados Unidos.

Lo anterior explica el destino de los dineros recibidos por el Gobierno en el Exilio, los cuales no fueron destinados a la campana electoral de 1989.

Espero haber aclarado el punto y estoy a su disposición para cualquiera pregunta.

Atentamente,

Juan B. Sosa

Ex embajador de Panama ante los EE.UU / Octubre 1987—agosto 1989.