26 de Feb de 2020

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Rafael Carles

Lector Opina

Guía para comer bien en cinco pasos

La publicación el pasado jueves de las Guías Alimentarias pone de manifiesto el poder de las empresas de alimentos en los Estados Unidos

La publicación el pasado jueves de las Guías Alimentarias pone de manifiesto el poder de las empresas de alimentos en los Estados Unidos y su interés por mantener el status quo. Aunque hacen serias recomendaciones para disminuir drásticamente el consumo de azúcar y, por primera vez, señalan riesgos de comer mucha carne, pollo y huevos en temprana edad, las guías se quedan cortas al no incluir advertencias sobre alimentos altos en colesterol y obviar medidas para el consumo sostenible de carne.

Desde 1980 y cada cinco años, las autoridades de salud de los Estados Unidos publican las Guías Alimentarias para ayudar supuestamente a los consumidores a comer más saludablemente. La Guía del 2015 no se había publicado todavía porque cuando los científicos designados revisaron la literatura sobre la carne y su efecto negativo en la salud y el ambiente, hicieron una recomendación bastante radical: hay que comer menos carne.

No es la primera vez que las Guías Alimentarias generan polémica por la presión de grupos políticos y económicos que tratan de salvaguardar sus intereses particulares. Por eso, mientras en Washington decidan actuar con transparencia, nosotros acá retomamos el tema y emitimos nuestras propias pautas dietéticas, sin contaminación del cabildeo de la industria, sin restricción de los políticos y sin titubeos de los que prefieren callar ante el panorama tétrico de la alimentación mundial. Aquí, en cinco sencillos pasos, van nuestros consejos para los próximos cinco años.

1. Comer más plantas. Lo escuchaste de tu abuela, lo leíste de Michael Pollan y ahora lo ves aquí: come tus verduras. Frutas, frijoles y granos enteros deben ser la parte importante de la dieta. Y la variedad es la clave: la naturaleza nos ofrece una gama asombrosa de raíces, tallos, hojas, flores, brotes y semillas.

2. No comer más calorías de las necesarias. Aunque en un día cualquiera, es difícil saberlo, a largo plazo su peso es un indicador infalible. Si las libras están subiendo, comer menos. Detengámonos aquí por un segundo. Si usted sigue estas dos primeras guías, no debe preocuparse. Todo lo demás es carpintería y tendrá un amplio margen de maniobra.

3. Comer menos chatarra. ¿Y qué es chatarra? Son alimentos con muchas calorías, mucha azúcar y sal, y con poco o ningún valor nutricional. Son las sodas y demás bebidas azucaradas. Son los alimentos altamente procesados, envasados destinados a ser irresistibles. Es la comida rápida. A veces escuchamos que las Guías Alimentarias no son científicas y que son el resultado de opiniones políticas para quedar bien con productores y consumidores. Llegar a la verdad acerca de la nutrición humana no es fácil. No podemos seguir sujetos de investigación en cautiverio y darles de comer por décadas dietas controladas. Tampoco podemos alimentarlos con algo que puede matarlos. Tenemos que confiar en la investigación animal, los ensayos a corto plazo y datos recabados de la población, todos los cuales tienen limitaciones serias y requieren interpretación. Lo que sabemos con fundamento científico es que las plantas son buenas para la salud y que la comida chatarra es nociva, pero en el medio hay una gran cantidad de incertidumbre. Por lo tanto, comer más vegetales, comer menos chatarra y comer lo que está en el medio con moderación. Y ese es exactamente el consejo que la ciencia nos regala hoy.

4. Encontrar alegría en la comida. Comer con consciencia y en convivencia. Uno de los grandes regalos de la vida es la necesidad de comer, así que trate de encontrar el placer en cada comida y compartirlo con amigos, familiares, incluso extraños.

5. Aprender a cocinar. Cuanto mejor se cocina, mejor se come. Hay días en que la cocina se siente como una tarea, pero también hay días en que cocinar produce profunda satisfacción. Y los alimentos que se preparan en casa son muy diferentes a los que las empresas hacen en sus fábricas. Estoy seguro que ninguna cocina de casa sería capaz de desarrollar un ‘Lunchable'.

Si usted cumple estas cinco guías, le va a ir bien. Claro, hay mucho más que aprender, si quiere aprenderlo. Por años hemos estudiado y tenemos experiencia en alimentación, y pudiéramos hablar sobre micronutrientes y bioquímica por horas. Pero no hace falta; estas cinco pautas es todo lo que necesita para tomar buenas decisiones alimenticias. Elija alimentos que le gustan, cocínelos en casa y disfrute de ellos. Es realmente así de simple.

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