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21 de Jan de 2020

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Rafael Carles

Lector Opina

Hay que evitar las muertes prevenibles

Sobrepeso y obesidad

Siguiendo lineamientos de la Organización Mundial de Salud, el Ministerio de Salud (MINSA) invitó en días pasado a representantes de la sociedad panameña y agentes económicos del país a una reunión informativa, con el propósito de presentar la propuesta de Decreto Ejecutivo que regula las disposiciones para la oferta de alimentos y la exposición de los estudiantes a la publicidad, promoción y patrocinio de alimentos no saludables en el entorno escolar.

En la mencionada reunión se reveló que el mundo vive de cara a una pandemia de obesidad que produce muertes y que en su mayoría son consecuencia de nuestros propios estilos de vida. Ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, hipertensión, cáncer, enfermedades respiratorias crónicas, asma, fallas renales y diabetes tipo 2, son ejemplos de enfermedades no transmisibles (ENT). La posición institucional del MINSA es dedicar mayores esfuerzos a la prevención de estos padecimientos, ya que las ENT se convierten en una carga económica no solo para el sistema de salud nacional sino también de los pacientes y familiares, porque independientemente de que son enfermedades prevenibles, resultan altamente costosas y dolorosas.

Igualmente, durante la reunión se informó que en la mayoría de los países del mundo cerca de la mitad de las muertes son causadas por las ENT y sus factores de riesgo. En Panamá, por ejemplo, mueren diariamente 6 a 7 pacientes por cáncer y se diagnostican el doble, y que los factores asociados a estas enfermedades son el tabaquismo, el sobrepeso, la obesidad, la inactividad física, las dietas no saludables y el consumo excesivo de alcohol.

Estas informaciones oficiales y corroboradas por organismos internacionales de salud son indicativas de que el MINSA ha tomado la iniciativa de abordar este problema de salud de manera integral con el apoyo de otras entidades. Por un lado, el Municipio del distrito de Panamá ha reiterado la idea de mantener la ciclovía de la Cinta Costera para fomentar la práctica de actividad física en plena ciudad capital. Incluso han informado acerca de extender el recorrido hasta el corregimiento de Juan Díaz y construir un carril para bicicletas en la vía Ricardo J. Alfaro y otras calles en el corregimiento de Bella Vista, como parte de las actividades de promoción de estilos de vida saludables.

Sabemos que en la Asamblea Nacional reposa una buena cantidad de anteproyectos de ley para promover la nutrición y los estilos de vida saludable, así como para incentivar la producción y comercialización de frutas y vegetales, y restringir las bebidas azucaradas, sodas (incluso las ‘light ' o ‘dietéticas ') y demás comida chatarra que aportan niveles anormales de sodio, azúcar, grasas y otros. Además, al igual que en muchas otras partes del mundo, en Panamá ya existen varias plataformas de activistas que reclaman la creación de un impuesto para todos los alimentos que causan obesidad, de manera que los dineros recaudados sean utilizados en crear programas educativos para mejorar los hábitos alimentarios.

Es muy importante que en los próximos días las autoridades encargadas de llevar a cabo estas iniciativas trabajen estrechamente con las empresas afectadas de forma que se logre el consenso necesario para enviar un mensaje cónsono de prevención de la obesidad a la población. Es lamentable que menos del 5 % de publicidad de las empresas que fabrican alimentos y del presupuesto de salud pública se destina a campañas de educación para mejorar la alimentación.

Panamá, al igual que los demás países de bajos ingresos económicos, se encuentra en mayor riesgo debido al alto porcentaje de habitantes que no cuentan con los recursos necesarios para tratar la enfermedad. La escasez de recursos en esos países también dificulta la detección, evaluación y tratamiento efectivo de pacientes que tienen riesgo elevado de enfermedades. Panamá, por ejemplo, tiene tasas de mortalidad por enfermedades cardiovasculares equivalentes o más altas que las reportadas en Estados Unidos. La prevalencia de diabetes se encuentra en 8 % y presión alta está en 24 %.

No es secreto que el sobrepeso y la obesidad son el factor de riesgo preponderante en los países de la región, con registros que van de 56 a 66 %, siendo Panamá uno de los líderes indiscutibles con 64 %. Por tanto, la consigna nacional debe ser la de incentivar la producción de alimentos saludables, fomentar aún más la actividad física y regular la venta de comida chatarra como sodas, galletas, papas fritas y demás productos procesados que han demostrado tener otro propósito distinto a nutrir.

*EMPRESARIO, CONSULTOR EN SALUD PÚBLICA Y ASESOR EN NUTRICIÓN.