25 de Oct de 2021

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Los seres pictóricos de Fabelo

‘ Me ha gustado de niño dibujar; desde entonces me llamó la atención la forma’ afirmó Roberto Fabelo, pintor cubano al intervenir en un ...

‘ Me ha gustado de niño dibujar; desde entonces me llamó la atención la forma’ afirmó Roberto Fabelo, pintor cubano al intervenir en un diálogo con la audiencia que asistió a la inauguración de su exposición en la galería del Museo de Arte Contemporáneo (MAC) hace unas semanas.

Esta destreza s e comprueba al apreciar en sus dos docenas de pinturas que abarrotan las paredes del local, un mundo fantástico en que la mitología se encarama sobre la realidad. Así surgen extraños seres nacidos de la prodigiosa mente y experimentada mano del creador que no se detiene en forjar escenas, momentos y curiosas viñetas.

Afirma así, ‘el dibujo me permite apropiarme de la realidad. La atrapo; se me hace posible el dominio de la mano para forjar esa relación entre el hombre y la naturaleza’. Mientras dice esto, a un lado se aprecian cinco grandes medallones de fondo negro en que aparecen los rostros de personas con cascos formados en algunos casos con la cabeza de animales, caracoles, perros, aves y hasta moscas.

La selección contiene trabajos diferentes y series diversas que expresan la creatividad prolífica del pintor caribeño. Además sus cuadros están concebidos en múltiples materiales como cuero, lona, cartulina, vinil, cartoncillo, que le sirven para dar vida a su universo feérico donde la línea entre realidad y fantasía es tan delgada que ambas se trasponen y brindan un ‘nuevo punto de vista’, según sus palabras.

Su pintura es una excursión a un paisaje en que la gente, sus animales y figuras irracionales se entrecruzan; ‘hace falta alimentar la curiosidad y el pensamiento’, plantea en su favor. Un cuadro con la técnica del crayón sobre la cartulina negra donde una sirena yace acurrucada y sobre su espalda una población de tenedores se clava en su piel bajo el título de ‘¿Cuál es el sueño de la sirena?’.

Hay una tendencia de este autor pictórico de segmentar sus historias. En la obra expuesta hay lienzos donde dividió el espacio para ubicar series, como aquellas en que tiene cabezas de animales y en cada cubículo juega con la imaginación, pues algunos son ejemplos de la fauna tanto natural como fantástica. También inserta amplios conjuntos de gente metida en ollas como si fueran un ceviche humano.

Otro esquema es el cuadro con una sola imagen como la del gran grillo prendido con un alfiler y en la base donde está la figura, una miríada de pequeños individuos que observan hacia arriba, el saltamontes. ‘El arte se parece a la vida y a veces va más allá’ opinó para justificar sus influencias de clásicos como Goya y Dalí.

Fabelo explora a través de su mirada en cuanto escenario pueda ubicar sus personajes. Una mujer regordeta ‘cabalga’ sobre un inmenso gallo colorido. Ella tiene amplios senos, alas rojas y zapatos de tacón. Sobre la cabeza lleva un ave con un pico exagerado y en otros trabajos repite estos personajes en variantes.

También logró explorar en el tizne de las cacerolas y allí, con la punta de un buril, forjó varias figuras en dos ollas; ellas son el lienzo metálico y en la negrura de su fondo se asientan estas imágenes que hablan de mitos ‘curtidos’ por el fuego y que brillan entre las cenizas.

Si bien hay un mundo de realidad, a veces fantasmagórica, a veces irreal; se encuentra mucho humor en los planteamientos de su composición. En su plática con el público habló sobre este tema y resaltó que a veces se atenúa la gran impresión que pueden causar estas imágenes. En momentos, hay algo de caricatura por la exageración de atributos, contradicción en la dimensión de sus figuras, colores y hasta la deformación.

No es fácil entrar a este universo pictórico, pues su arte no es simple, carece de superficialidad, porque resume un conjunto de elementos que el autor ha ido consolidando en su formación y permanente búsqueda en su tierra, un poco por la concepción de que hay material para construir lo ‘real maravilloso’ que se puede encontrar en nuestros entornos.

Fabelo llena sus diferentes lienzos con claves donde él establece límites muy delgados para diferenciar la civilización y la barbarie, perspectiva que él expresara en algún momento. ¿No es este escenario donde nos vemos insertos con los problemas de una cotidiana cultura?

Por eso, su arte llama permanentemente la atención sobre la dualidad, entre racionalidad e irracionalidad y así en este mundo convulso construye un nuevo sentido de la vida.

*PERIODISTA Y DOCENTE UNIVERSITARIO.