25 de Oct de 2021

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

‘Ser declarado enemigo de la CSS, cuesta hasta la vida’

C uando hace ocho años inicié mi participación pública con protestas en las calles, medios de comunicación y en las esferas gubernamenta...

C uando hace ocho años inicié mi participación pública con protestas en las calles, medios de comunicación y en las esferas gubernamentales a favor de mejorar la calidad de los servicios de salud pública, las normas legales sanitarias y de las administraciones de los hospitales, siempre en favor de todos los panameños/as, fueron muchas las voces de familiares y amigos que me advertían que en algún momento me cobrarían la factura quienes estarían en su momento político al frente de la seguridad social y yo le contestaba: ‘soy hijo de DIOS y mantengo mi FE’.

Es por lo anterior que no temo al futuro ni a las afirmaciones de la actual administración de la CAJA DE SEGUROS SOCIAL, que me ha declarado ENEMIGO de la institución de seguridad social.

La actual administración de la C.S.S. cree que DILATANDO la atención médica me silenciarán o dejaré de protestar a favor de mi vida y de la de otras personas que no pueden hablar, se equivocan nuevamente, no todos tenemos precio en esta vida.

No debo ni nadie debe mendigar la atención a la que tenemos derecho todos los asegurados/as del país. Yo necesito de manera urgente la atención para realizarme una operación a corazón abierto, según los diagnóstico de los especialistas, para reparar o cambiar la VÁLVULA MITRAL afectada.

Claro que seguramente en la mente de esos burócratas estará aquel refrán popular ‘muerto el perro, se acabó la rabia’.

Por política he considerado las llamadas telefónicas realizadas a mi esposa por la Ingeniera Varela, directora ejecutiva Nacional para los Servicios de los ASEGURADOS, supuestamente para colaborar en mi atención médica en nombre de la Dirección General, título laboral solo para cobrar un jugoso salario, pero ninguna capacidad de ayuda para los asegurados, calificados de ENEMIGOS o es sólo la zanahoria a la que corretea el conejo para nunca alcanzarla, mientras mi dolencia cada día se agrava más hasta llegar a un punto irreversible.

Soy enemigo de aquellas acciones administrativas dirigidas a tratar de lucrar con la enfermedad de los asegurados mediantes compras dudosas, servicios de salud deficientes, ausencia de medicamentos, construcción de hospitales innecesarios, PRIVATIZACION de los servicios de salud y administrativos, malos tratos a los pacientes — familiares en la C.S.S., violentando la dignidad del ser humano y de todas aquellas actividades encaminadas a reducir la autonomía financiera y administrativa de la C.S.S.

Hago conocer mi opinión personal con mi poco conocimiento médico sobre las enfermedades que tengo, pero estoy seguro de que si tuviera la atención clínica que necesito, de CALIDAD y de manera OPORTUNA y con SEGURIDAD, podría seguir aportando a la comunidad, que tanto lo necesita y compartiendo con mi familia.

La actual INDIFERENCIA de la Administración de los Servicios Nacionales de Salud en la C.S.S., no es más que aquella factura de que me hablaron los amigos y familiares por protestar y denunciar las anomalías en salud social, pero estoy convencido de que la justicia los alcanzará al llegar el momento, les cobrará por su NEGLIGENCIA DOLOSA ADMINISTRATIVA en mi caso particular y de los tantos panameños/as anónimos que son los ‘sin voz’ de nuestra patria.

Aquellos que hoy miran con indiferencia, porque no es su caso o afectación personal o de sus familiares, lo que yo estoy viviendo, les puedo decir que nadie está exonerado o libre de vivir esta situación. Es más, yo soy uno de los cientos de panameños/as afectados por esta indiferencia sanitaria administrativa, soy un numero más, pero en esta ocasión lo hago público para tratar de evitar que prosiga esta forma inhumana de atención a los panameños/as asegurados.

*PACIENTE ASEGURADO.