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19 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

El ‘síndrome’ del inconforme

ESPECIALISTA DE LA CONDUCTA HUMANA.. N o está de más que hablemos sobre este tema que resulta bastante interesante. Se trata de aquel i...

ESPECIALISTA DE LA CONDUCTA HUMANA.

N o está de más que hablemos sobre este tema que resulta bastante interesante. Se trata de aquel individuo que no se conforma con nada ni con nadie y corre el riesgo de transformarse en un ser ávido, porque quiere lo que el otro tiene, o quiere lo que no tiene, porque es su manera de decirle al mundo que vale por lo que tiene.

Y fíjate, ahora que está de moda ‘el transfuguismo político’ hasta me he puesto a pensar, que aquel que se cambia de partido, sufre del ‘síndrome del inconformismo’. Estoy de acuerdo que estás en tu derecho de cambiarte de partido, sin embargo, lo que no veo correcto es que después de haber comido de él vayas a otro a atragantarte de comida. Eso se llama gula. Y, sin pretender herir susceptibilidades creo que tu actitud es la del típico traidor. Yo, en verdad no confiaría en ti. Porque mientras te tocan la campana allí estás como un perrito faldero. En este sentido no recriminaría al partido que te requirió, te desaprobaría solo a ti. Y te digo esto por el sentido de pertenencia y de identidad. Todo ser humano se identifica con su nombre y apellido y se pertenece a sí mismo como individuo. Pero si forma parte de la sociedad, en este sentido, a un partido político, debe asegurarse desde un comienzo su sentido de pertenencia y de identidad con ese partido que escogió.

Piensa cuántas veces a lo largo de la vida hemos sido insultados y pisoteados por otros y en esos momentos sentimos que hemos perdido el valor como ser humano; sin embargo, si verdaderamente crees en Dios, Él es el único que te valora no por las cosas que hayas pasado, sino cómo te hayas enfrentado a aquel que, dices tú, te ha maltratado. Si estás inconforme con las directrices de tu partido, la pelea se hace adentro, no afuera. No seas como aquel que abandona a su mujer de toda la vida y que cuando piensa que ya no le sirve o, que se siente inconforme con su compañía, va en busca de otra por el solo hecho de saciarse sexualmente. Eso también es gula.

Ahora bien, en toda agrupación, se da el hecho de que te encuentres con gente que no está a tu altura. Gente montada en una nube de soberbia afectando tu amor propio y que, por respeto a ti mismo, estarías dispuesto a renunciar. Si se da este hecho puedes aspirar a más, mucho más para hacerte sentir como una persona de principios. Puede parecer algo utópico, pero si te atreves a mirar a tu alrededor mucho de lo que te trae desganado está afectado en la manera como manejas tus relaciones interpersonales.

Si no se te toma en consideración y luchas incesantemente para que así sea, no hagas alarde de tu disgusto o inconformidad, más aún si eres una figura pública. Definitivamente que hay gente mala muy mala, pero también te los encuentras buenos y muy buenos que valoran lo bueno que hay en ti y que te brindan la oportunidad que te mereces. Recuerda que ninguna persona tiene derechos sobre ti, que es tu vida y que te compete a ti cuidarla y respetarla. Pero, ir y gritar a los cuatro vientos lo mal que te fue en tu agrupación no te conviene. Siempre he dicho que hay que aprovechar la inteligencia que Dios nos dio para hacernos sentir y si esto es así, nada ni nadie podrá contra ti.

Y, para aquellos dirigentes de los partidos que han perdido adherentes les digo esto: ‘Ellos están en su derecho de escoger y cuántas veces quieran con qué partido quieren estar. ¿Para qué llorar y lamentarse por el que se fue? Eso, es tener al enemigo dentro del colectivo y, no es saludable. Les toca trabajar más que nunca para hacerse sentir, pero a las buenas, tratando de sumar y no restar’.

Cuando uno se siente inconforme con lo que tiene y con lo que es, se debe a que no se te enseñó cuando pequeño a valorar lo mucho o poco que tenías. Cuando al niño se le da todo lo que quiere crecerá con la idea del inconformismo. Nunca llegará a conformarse con lo mucho ni con lo poco que tiene. Y, si en su entorno, hubo carencias en relación a los valores humanos y espirituales, cuando adulto no le importará obtener lo que quiere de la manera más ruin y cruel que se haya visto.

Hay personas que necesitan ser valoradas por lo que tienen, porque por dentro están vacías. No es malo tener lo mejor, el error está en pretender que son nuestras posesiones las que nos hacen valiosos ante los demás. Por eso buscan todo aquello que les otorgue un valor y, lo encuentran en lo material y personal.

Pero no es tu riqueza material ni individual la que te hace valioso como persona, son tus principios, tu actitud, tu entereza, lo que hace que te valoren y te respeten. Tus ostentaciones son para que las disfrutes, impresiónalos con tu talento, con tu brillo, con la luz que irradias, con tu alegría y buen humor, con tu capacidad de sobrellevar cualquier situación que se te presente.