27 de Feb de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

¡Eso te pasa por socialista!

En días pasados estuve gestionando mi jubilación. Espero que haya dinero por los años que me queden de vida, y mucho más para los futur...

En días pasados estuve gestionando mi jubilación. Espero que haya dinero por los años que me queden de vida, y mucho más para los futuros pensionados y jubilados que vienen detrás. La verdad, la atención fue bastante ágil. Pero una persona delante de mí en la fila demoraba bastante en la casilla de atención. Cuando se sentó, vi que era un antiguo conocido. Profesional. Y lo saludé y me contó sus cuitas.

Resulta que hace años tuvo una empleada doméstica. Contrario a las costumbres de la época, le pagó seguro social y prestaciones sociales. La chica conoció el amor, se casó y se retiró del trabajo para educar su futuro retoño. Se despidió en buenos términos de mi amigo. Tanto me dice, que para las fiestas de fin de año pasa con frecuencia a saludarlo a él y a su familia.

Mi amigo tuvo que obtener algún documento, y se percató de que como no dio de baja en el Registro de Empleadores a la ex empleada, aparece en las cuentas del Seguro Social como moroso, ¡hace 26 años! En primer lugar, me llamó la atención que en tantos años no hubiese recibido ningún alcance al respecto. Pero me quedé callado. No era mi asunto.

Pero la pregunta que se pone por sí sola delante de cualquier persona con dos dedos de frente es: ¿cómo andará la base de datos de la Caja de Seguro Social que mantiene activas cuentas por cobrar por tanto tiempo? ¿Qué criterios gerenciales de manejo de cuentas por cobrar se aplican? En segundo lugar, si bien es cierto que la ex empleada aparecía con otro número patronal, no podían brindarle mucha información al respecto a mi amigo, por aquello de la confidencialidad de la información. Y de nuevo, surgen otras preguntas: ¿si un empleado aparece con un nuevo número patronal, cómo es que sigue apareciendo pendiente de cotización con otro empleador? Verdaderamente, es para pensar que la gestión financiera de la CSS es un caos.

Sé que mi amigo resolverá, si no lo ha hecho ya, su problema. Es cosa de encontrar a la señora de marras, y me imagino que con una declaración de conformidad, se aclare que efectivamente no existe tal deuda.

Pero me pregunto cuántos casos de estos ocurren. Se los comento para que, si son como mi amigo, pongan sus bardas en remojo. Pero como saben, tengo un diablillo que vive en mis orejas, mismo que me espoleaba a ironizar la decencia de mi amigo. Y no pude menos que decirle: ‘¡Viste, esto te pasa por socialista! Si hubieses sido como los empresarios panameños que no han pagado seguro social jamás a sus jornaleros, hoy no estarías en este problema. Por creer en que los trabajadores tienen derechos humanos, te están siguiendo. ¿Los empresarios que no tuvieron tu dignidad? Felices de la vida’.

Mientras, el resto de la sociedad pagamos con nuestros impuestos los subsidios que el gobierno le regala a los mayores de 70 años, hayan trabajado o no, y que no tienen pensiones, porque no aparecen en los registros del Seguro Social.

*PERIODISTA