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26 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Verdades universitarias

En cualquier país civilizado del mundo, el rector Gustavo García de Paredes, en vez de estar celebrando su nuevo mandato en la Universid...

En cualquier país civilizado del mundo, el rector Gustavo García de Paredes, en vez de estar celebrando su nuevo mandato en la Universidad de Panamá, estaría siendo investigado y auditado por los escándalos derivados de su gestión. Hace décadas que esta ‘Institución’ perdió la finalidad educativa y ejemplarizante que legaron sus antecesores. En su lugar surgió un grupo politiquero, el 2025, con el propósito de perpetuarse en el poder, lográndolo con negociados con la Asamblea Nacional y la Corte Suprema de Justicia, y a lo interno, ponderando el voto, intimidando y prometiendo.

Para la educación universitaria, este proceder es desastroso. La carencia de carreras afines con las necesidades del país, su extenuante duración, la escasez de tecnologías e investigaciones científicas y la ausencia de carreras a nivel superior, como maestrías y doctorados, han retraído a la Universidad a la época de los 80, con la deserción de más de 25,000 estudiantes; siendo clasificada como una de las peores del mundo.

Así, mientras la Universidad de Panamá se destruye, el rector Paredes se reelige por quinta ocasión, apoyado por tres categorías de profesores: 1. El primer grupo, profesores jubilados con B/2,500.00, quienes, a cambio del apoyo electoral, siguen en sus puestos a tiempo completo y adicionan otras posiciones como directores, vicerrectores, secretarios, asesores, con lo cual pueden pasar los B/7,000 de salario.

2. El segundo grupo, también integrado por profesores jubilados, generalmente con B/2,500.00, que, al igual los anteriores, por la política, continúan con sus cátedras, adicionado B/3,500.00, con lo cual cobran B/6,000.00 mensuales. Este grupo se caracteriza por su excesiva edad. A veces los encontramos subiendo las escaleras con tanta dificultad que dan pena. Ansiosos llegan a las aulas de clases y se sientan en la primera silla que encuentran a pasar el mal rato que produce el paso de los tiempos.

3. La tercera categoría la componen los profesores especiales, muchos de los cuales también están jubilados. De este grupo se esperaba mucho, pues, decidían la elección del rector. Sin embargo, pesaron más las promesas de económicas, a través de reclasificaciones y cambios de categorías, que los intereses de los estudiantes y el pueblo, el cual genera los impuestos con los cuales los profesores de la Universidad de Panamá cobran sus quincenas y al cual ¡debe ir, el conocimiento que se adquiere en esta institución, como compensación al salario que devengan!

4. El cuarto grupo lo componen catedráticos, profesores especiales y eventuales. Caracterizados por la intelectualidad y los principios; son denominados ‘La Reserva Moral de la Universidad de Panamá’. A este grupo pertenecen los docentes que enfrentaron la reelección rectorial, quienes en conjunción con administrativos y estudiantes mantuvieron como premisa la Renovación de esta Institución Educativa.

En síntesis, en la Universidad de Panamá existen cuatro grupos de docentes, que por las prebendas adquiridas o por las que piensan conseguir, la educación y el país, no pueden esperar nada positivo. Los dos primeros dependen de que el rector se reelija para seguir con su bonanza salarial; mientras al tercer equipo, le prometieron integrarse al primero, con el cual sueñan y pro el cual se venden.

Comisiones como la Académica, Administrativa y en su mayoría el Consejo General Universitario, está integrado por miembros del primer y segundo grupo. De allí, que tampoco sus reglamentos y leyes giren en contra de los dictámenes del rector, por más negativos que sean. Ellos no están allí para pronunciarse en su contra, sino para aplaudirlo y alabarlo! ‘Salve Oh Gran César’.

Anteponerse a posiciones y criterios rectoriales, son catalogados por estos grupos y sus ‘comisiones’, como un atentado en contra de la Universidad, lo cual tiene como castigo el destierro del Reino de Paredes.

He aquí las razones del dominio político de Gustavo García de Paredes y su Patente de Corzo, para hacer y deshacer en gana en la Universidad de Panamá. Por ello vende o alquila las tierras de la institución, crea organismos como la Fundación Universidad de Panamá, bota al que el cae mal o le dice la verdad, impide auditorías a su gestión, compra, intimida y lo que es imperdonable, destruye la educación nacional, la cual se lleva en descomposición del país.

PROFESOR DE HISTORIA.