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24 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Metro Bus: cómodo, seguro, confiable

La administración de Ricardo Martinelli pone en marcha su compromiso adquirido con la población en las urnas que consiste en cambiar, ra...

La administración de Ricardo Martinelli pone en marcha su compromiso adquirido con la población en las urnas que consiste en cambiar, radicalmente, el catastrófico transporte público de pasajeros que reinaba por décadas en la ciudad capital y San Miguelito, por un nuevo sistema cómodo, seguro y confiable que beneficie a los habitantes del área metropolitana y las comunidades periféricas históricamente olvidadas por los gobiernos de turno.

En sólo 29 meses, esta gestión gubernamental ha impulsado un nuevo proyecto conocido como Metro Bus que contempla la incorporación en el sistema de mil 200 nuevos y modernos autobuses con aires acondicionados que cumplen con normas de seguridad, y adecuados a las necesidades de usuarios con condiciones especiales de discapacidad, personas de tercera edad y embarazadas. Todos esos autobuses están dotados de seguros de accidentes para los pasajeros con un sistema de control de velocidad que permite, además, mantener un orden en la frecuencia de las vueltas diarias.

Hoy día se afinan los últimos detalles para la puesta en ejecución de un sistema de tarjetas de pago recargables administrado por una empresa distinta al operador del Metro Bus, y la construcción de 169 paradas de autobuses en San Miguelito y la adecuación de otras 800 paradas en la ciudad capital que serán instaladas de acuerdo con el mayor movimiento de pasajeros que diariamente utiliza el transporte público.

Atrás quedaron los viejos recuerdos retorcidos del mal servicio de transporte público de pasajero caracterizado por las constantes regatas en las calles en disputas del pasajero para cumplir con la cuota que, unilateralmente, trazaba el propietario de cada unidad; pasajeros varados en la vía luego que el autobús que lo transportaba se le zafó el tren trasero, anomalías en el financiamiento con fondos públicos de los vehículos, y autobuses incendiados con los usuarios del servicio adentro porque una conexión eléctrica bruja no funcionó.

La ardua tarea emprendida por este gobierno, empero, no ha sido nada fácil. Se ha impulsado un proyecto en coordinación constante con los usuarios del sistema y los propietarios de cada unidad quienes se han comprometido a entregar su unidad a cambio de una compensación, convencido de que se dan los pasos concretos en el camino correcto, en busca de poner al servicio de la población un sistema de transporte público cónsono con los adelantos que se desbordan en Panamá.

Pero, los obstáculos en este proceso no han sido distintos a los vividos y superados en hermanos países, cuyos gobiernos en conjunto con la empresa privada emprendieron su compromiso de mejorar el deteriorado sistema de transporte. En Chile, por ejemplo, se puso en marcha un sistema de transporte público urbano que llamó Transsantiago y que opera en el área metropolitana de Santiago, la capital chilena. El referido sistema, cuya primera etapa inició en el 2005, fue diseñado para cambiar completamente la organización del transporte que imperaba en la urbe metropolitana, basado en el uso de alimentadores y troncales que servía igualmente al Metro de Santiago.

Sigue mañana.