07 de Ago de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Ruta política hasta julio del 2014

El escenario político que veo para los próximos 30 meses es delicado y puede ser peligroso. Dios no lo quiera. Debemos verlo con serieda...

El escenario político que veo para los próximos 30 meses es delicado y puede ser peligroso. Dios no lo quiera. Debemos verlo con seriedad porque no serán tiempos para tomarlos a la ligera. Hay mucho en juego. Podemos sortearlos con madurez o podríamos convertirlos en campos de batalla que propiciarían una división innecesaria e inaceptable entre nosotros. Lejos está de mí desear lo peor. Los temas en ciernes exigirán decisiones que nos afectarán por buen tiempo y, por tanto, debemos actuar con cabezas frías, pensando en lo que más nos conviene. Buena parte de la responsabilidad histórica corresponderá a la dirigencia política y al gobierno actual porque, en todo caso, su dirección y sus iniciativas nos pueden conducir a buen puerto y su manejo determinará las reacciones de la ciudadanía.

Puntualicemos. Desde este mes hasta julio del 2014 se plantean: reformas al régimen electoral, reformas a la Constitución Política, un referéndum, intensificación de campañas de precandidatos, primarias partidarias, campaña electoral formal, elecciones populares y posterior toma de posesión de nuevo gobierno. Veamos los peligros.

Régimen electoral (2012). La pregunta clave: ¿Se preocuparán realmente los diputados por establecer reglas de transparencia, de equidad, para un juego limpio que recoja y respete la genuina voluntad del elector, o estarán guiados por querer salvar sus intereses privados o los de su partido, a costa de un sistema democrático diáfano? ¿Echarán al canasto de la basura el trabajo de un año de la Comisión de Reformas Electorales?

Reformas constitucionales (2012). Otra pregunta para los diputados: ¿Se debatirán a profundidad, como merecen, las propuestas del grupo de ‘notables’? ¿Escucharemos debates de altura que sirvan de docencia a los panameños? Mi experiencia con las reformas de 2004-2005 fueron limitadas porque no había modificaciones posibles a lo aprobado por la legislatura anterior. ¿O se dedicarán a introducir toda clase de ‘brillantes’ propuestas que den al traste con la sana intención inicial de darnos una Carta Magna digna del Panamá moderno que hoy aspira a perfeccionar sus instituciones democráticas?

Referéndum (2012-2013). La reforma constitucional debería ser aprobada en dos legislaturas: la primera, antes de abril; la segunda, entre julio y octubre. De ser así, el referéndum debería celebrarse de tres a seis meses después, con seguridad en algún momento el próximo año. ¿Cuál será el ambiente político y cómo se presentará el debate nacional pro-aprobación o contra-aprobación? ¿O estaremos todavía preocupados por el costo de la canasta básica y la seguridad?

Campañas de precandidatos (2013). ¿Nos presentarán los partidos políticos sus mejores opciones para un buen gobierno en el próximo quinquenio? ¿Se lanzarán al ruedo quienes hayan demostrado ser estadistas honestos y competentes, o lo harán quienes posean más labia y habilidad para engañar? ¿Y nosotros, votantes, seremos exigentes?

Primarias partidarias (2013 ó 2014). ¿Estarán colmadas de insultos y agravios para enrarecer el ambiente previo a las elecciones populares? ¿Terminarán con heridas profundas incurables?

Elecciones populares (mayo 2014). ¿Se preocupará el gobierno actual por cultivar y propiciar el adecuado climade imparcialidad y de paz que vivimos en el gobierno de Guillermo Endara? ¿Con respeto por la democracia, se limitará el gobierno a ser un simple espectador sin tratar de interferir ni influenciar indebidamente las preferencias íntimas del votante?

Toma de posesión (julio 2014). Desde 1994 ha habido transiciones pacíficas de poderes Legislativo y Ejecutivo, aún cuando ha triunfado el candidato opositor. Nada sería más traumático que se repitiera la tragedia de mayo de 1989. El daño al país sería inconmensurable.

En este camino, deseo lo mejor para todos nosotros. Dios quiera que así sea. Panamá es de todos.

DIPUTADA