La Estrella de Panamá
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12 de Nov de 2019

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Consultorio de Asistencia Legal de la UP

En la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Casa de Octavio Méndez Pereira, funciona desde 1971, con rango de departamento adju...

En la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Casa de Octavio Méndez Pereira, funciona desde 1971, con rango de departamento adjunto, el Consultorio de Asistencia Legal de la Universidad de Panamá (CALUP), de lunes a viernes en un horario de 8:00 a.m. a 5:00 p.m., dedicado a la atención del público en general, y está situado en el sótano de su tercer edifico, claramente visible al transitar por la avenida Manuel Espinosa Batista.

Todo estudiante de esta ilustre Facultad, que esté o haya cursado el cuarto año de la carrera; o al menos, haya aprobado o esté efectivamente matriculado en la asignatura Derecho Procesal Civil, tiene la obligación de prestar 192 horas a esta dependencia en concepto de labor social, porque es uno de los requisitos indispensables para poder obtener la Licenciatura en Derecho y Ciencias Políticas expedida por la Universidad de Panamá, universidad oficial del Estado según el artículo 99 de nuestra Constitución Política vigente. Tal cantidad de tiempo, es cubierto en dos periodos de 96 horas, en donde, de acuerdo a las circunstancias y necesidades del CALUP, una parte puede realizarse optativamente en el Órgano Judicial o en el Ministerio Público, en pro del óptimo funcionamiento de la Administración de Justicia.

Esta digna dependencia de nuestra Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, como templo sagrado del saber jurídico, político y social, más que una oficina administrativa de atención y arduo trabajo, es un auténtico aposento de aprendizaje sobre los vericuetos del ejercicio de la Abogacía, para los estudiantes que en un futuro promisorio desean servir como juristas a la patria. En ella, muchos como este escriba, han ‘hecho sus pininos’ como asistentes legales, abarcando toda su labor social, o bien, solo la mitad. Independientemente de ello, gracias a la estadía en el CALUP, los futuros licenciados y próximos abogados llevamos a la praxis las enseñanzas ético-jurídicas inculcadas en los claustros académicos por nuestros profesores, que por su excelsa y sublime vocación docente, demuestran ser verdaderos jurisconsultos contemporáneos.

El CALUP tiene como propósito, no solo fungir como centro de consulta jurídica a personas y familias de comprobados escasos recursos económicos, sino que también, sus doctos abogados litigantes les brindan asistencia legal gratuita en asuntos de naturaleza civil y de familia principalmente; y, ciertos casos en materia laboral, penal y administrativa (procesos de policía y correccionales). Con la simple lectura de su Reglamento Interno, aprobado por el Consejo Directivo en reunión No. 33 del 9 de diciembre de 1970, modificado por el Consejo de Facultades de Ciencias Sociales y Humanísticas No. 06-10 del 6 de mayo de 2010, el foro y la nación pueden corroborar su encomiable misión social, pues el literal ‘b’ de su artículo 2 dispone que su objetivo es: ‘brindar asistencia y asesoramiento legal gratuita a personas pobres que no estén en condiciones de pagar los servicios de un abogado y cuyos ingresos sean hasta de ochocientos balboas (B/.800.00) mensuales...’; y solo, los poderdantes del CALUP, deben costear directamente ante las instituciones correspondientes, gestiones elementales del proceso como: copias varias, gastos notariales, emisión de certificaciones, peritajes, transporte, etc., en consonancia con el artículo 20 del citado reglamento.

Por lo expuesto, llegamos a la conclusión de que, gracias a un eficiente personal administrativo con gran sensibilidad humana, el CALUP cumple una función social en Panamá, en donde sus abogados litigantes junto con los estudiantes en calidad de pasantes ad honorem, velan por el estricto cumplimiento del debido proceso en las diversas causas encomendadas por quienes carecen de recursos para sufragar los gastos de un proceso, pero sobre todo, ‘procurando justicia’, cuando esta entra en conflicto con el Derecho, tal como lo manifiesta el cuarto de ‘Los Mandamientos del Abogado’, según Eduardo Couture.

ESTUDIANTE GRADUANDO DE LA FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS DE LA UP.