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25 de Oct de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Por el PRD que queremos

En la pasada edición del 1° de mayo, bajo el título ‘Se intensifica pugna por el control del CEN del PRD’, La Estrella destacó los nombr...

En la pasada edición del 1° de mayo, bajo el título ‘Se intensifica pugna por el control del CEN del PRD’, La Estrella destacó los nombres de posibles candidatos a puestos dentro del Comité Ejecutivo Nacional del PRD. Lamentablemente, los mismos estaban divididos en cuanto a qué grupo o intereses representan y no como copartidarios unidos con el partido, aspirando a un puesto de dirección.

Independientemente a ello, viendo que muchos de esos aspirantes al CEN podrían llegar a participar en elecciones internas como precandidatos a puestos de elección popular, deseo compartir el pensar de muchos miembros de las bases del PRD respecto a la conformación del nuevo CEN.

El 13 de febrero de 2011, el partido aprobó las reformas a su estatuto. En dicho documento aparece lo siguiente: Artículo 169: ‘... El(la) copartidario(a) que forme parte de la estructura del Partido, desde CEN hasta directivo en la estructura de Corregimiento y quiera aspirar a candidato de elección popular renunciará a su cargo a partir de su postulación a la elección primaria donde aspira a ser candidato’.

Visto esto, lo siguiente es ver cómo se escoge el remplazo del puesto vacante y la respuesta es simple y desalentadora. Lo escogen los 300 directores del partido, tal y como se escogió el presente CEN. Si la elección de este CEN fue traumática, existiendo impugnación ante el Tribunal Electoral, añadiendo los matraqueos y las torcederas de brazos de siempre, imagínense lo que sería la que nos vendría si se da una similar dentro del proceso electoral.

En el recuadro publicado por La Estrella aparecen 15 posibles aspirantes por cada grupo; en uno veo seis posibles aspirantes a puestos de elección popular y en el otro, nueve. Por supuesto que todo esto es una especulación, pero leyendo los nombres de cada uno, cada quien podrá llegar a sus propias conclusiones.

En estos momentos las bases del partido ya cumplimos con la conformación de nóminas para la escogencia de delegados, los cuales en última instancia elegirán al CEN. A este proceso se le dedica tiempo valioso para atraer adeptos y luego instarlos a que vayan a votar. ¿De qué nos va a servir todo este esfuerzo si luego serán 300 personas que escogerán los remplazos de quienes deban renunciar? Sería una falta de respeto a todos los que estamos caminando y procurando tener UN SOLO PRD, con el único interés de tener un partido fuerte para llegar a gobierno y con presencia política como un balance interno cuando ganemos las elecciones.

No deseamos un partido dormido mientras se esté gobernando (ya nos pasó dos veces) y menos aún abocado a resolver o controlar luchas internas mientras estamos en oposición. Debemos aprender de nuestros errores, de allí, y de la voluntad de los delegados, es que emana la parte del estatuto transcrito.

El copartidario(a) que desea estar en el CEN para luego correr a un puesto de elección popular, su objetivo no es el partido, es su candidatura y llegar al puesto deseado. Por ello, debe existir un compromiso previo y por escrito por parte de los futuros candidatos a cargos de la estructura del partido a no postularse a puestos de elección popular. Queremos dirigentes comprometidos con el partido y un CEN de y para sus bases y no como plataforma a puestos de elección popular.

Está en nuestras manos que el esfuerzo que estamos realizando día a día por nuestras nóminas y los futuros delegados, así como el gasto de tiempo y recursos que realizará el partido para el congreso, no sea en vano.

ABOGADO Y MIEMBRO DEL PRD.