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07 de Jun de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

¡Inició el camino al triunfo, acompáñanos!

El 8 de julio nuestro partido efectuó una fiesta democrática, para elegir 4,200 delegados a nivel nacional, quienes tendrán sobre sus ho...

El 8 de julio nuestro partido efectuó una fiesta democrática, para elegir 4,200 delegados a nivel nacional, quienes tendrán sobre sus hombros una responsabilidad histórica tendiente a elegir a las autoridades internas del colectivo.

Pese a que durante este lustro, nos toca la difícil realidad de ser oposición, esto no fue una limitante para que mujeres y hombres de todas las edades, y estratos sociales se identificaran con tan importante propósito. Aunque el torneo para la elección de delegados se suspendió en dos importantes áreas como Tocumen y Barrio Colón en La Chorrera, este torneo electoral se llevó en el marco de la mayor transparencia, y tranquilidad, demostrando que el PRD no solo es transformador por ser Revolucionario, sino trasparente y permite el libre ejercicio en iguales condiciones por ser Democrático.

Los colores de nuestra bandera sirvieron de símbolo, para identificar dos grupos, los rojos y los azules. Sin olvidar que el blanco prevaleció sobre ambos destacando la paz en nuestra membresía.

Felicito a nuestro comité de elecciones, a los aspirantes a delegados, a los delegados electos, y a toda nuestra gente, que el 8 de julio disfrutó de esta gran fiesta electoral, enviando un mensaje al resto de país, de que este partido está activo, que ofrecerá una opción de gobierno con mujeres y hombres comprometidos con Panamá, y con un ideal claramente definido. Con una propuesta electoral participativa, donde todos los sectores serán llamados a dar lo mejor de sí.

Me detengo a pensar en el sector campesino, en el agricultor como yo, en el ganadero, en el hombre con la piel curtida por el sol y con las manos tatuadas por el trabajo. En ese niño que camina varias horas sin importar la experiencia diaria que debe sufrir día tras día para poder educarse y llegar a una escuela para ser atendido por un humilde educador, que dejó a su familia para poder llevar el pan y el sustento a su hogar.

Pienso en el estudiante universitario que espera cada 5 años a alguien que le brinde una mejor calidad de vida para poder recompensar a sus padres por el sacrificio y las horas de desvelo invertidas, para que pueda ofrecer a su familia un futuro esperanzador. Pienso en el albañil, en el constructor, en el hombre que con trabajo duro dibuja torres imponentes, admirables y deseadas en otras latitudes, e inyecta en cada edificio una sensación de bonanza y éxito que en muchas ocasiones no se ve reflejada en su vida, pero sí es concebida en entidades financieras y en calificadoras internacionales. Pienso en el carretillero, que desde muy temprano prepara sus alimentos, para ofrecerlos a otros panameños y cerrar el ciclo diario. No puedo olvidar al canillita, que no importa el día ni el clima para ofrecer sus periódicos y cumplir su función.

Qué puedo decir del siempre importante sector profesional en diversas disciplinas, que busca mantenerse actualizado para ofrecer sus servicios a extranjeros que desean invertir en nuestro país, por considerarlo terrero fértil para desarrollar sus empresas.

En síntesis, todos somos importantes, no importa el color de piel, la ideología política ni el nivel social. Basta amar este país como lo amamos todos, para darnos cuenta de que requerimos mejores tiempos para toda nuestra población.

Es por ello que ya ¡inició el camino al triunfo, acompáñanos! Súmate a este PRD combativo, que demostrará siempre estar ‘de pie o muerto, pero nunca de rodillas’.

ASPIRANTE PRESIDENCIAL DEL PRD.