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02 de Dec de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

¿Quién pierde sus ventajas?

La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo) ha ordenado que el Canal de Panamá debe dejar de ser una empresa panameña par...

La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo) ha ordenado que el Canal de Panamá debe dejar de ser una empresa panameña para convertirse en un bien propiedad de la Humanidad, y el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) plantea que los fondos se deben depositar en la Reserva Federal de la Unión Europea, dándole acciones a los países industrializados para ayudar en la reciente crisis financiera, producto de la especulación y de las malas decisiones de sus Estados miembros.

Panamá, a través de sendos decretos, ha señalado que acepta estas condiciones y las quiere implementar con la excusa de que así mejorarán las finanzas públicas, que estas medidas nos ayudarán a crecer, a que el gobierno consiga prestamos más baratos y a ganar gracia con los más; es decir, que son la solución a todos nuestros males. Desde las gradas un grupo de abogados gritamos ‘ILUSOS, BASTA YA’.

Este contexto, aunque un poco idealista, dibuja el escenario de las ‘acciones al portador’ y los cambios que se le quieren introducir a solicitud del GAFI y de la OCDE.

Ningún país, por más serio que sea, renuncia a sus ventajas competitivas para ayudar a otro, pero nosotros queremos renunciar a los miles de millones que nos dejan las sociedades anónimas y las fundaciones de interés privado, para contribuir a salir del hueco económico, producto de su propia irresponsabilidad, en el que se encuentran estas naciones.

Panamá, a través de sus organismos de seguridad, ha fortalecido las políticas contra el blanqueo de capitales y el terrorismo, amenazas reales y contundentes en el mundo globalizado, pero el tema de la evasión de impuesto es un tema soberano de cada país y de las políticas internas que deben aplicar para que esto no se dé, lo cual no debe incluir inmiscuirse en la soberanía de terceros países.

Como abogado, me encuentro día a día constituyendo sociedades anónimas, abriendo cuentas de banco, llenando formularios de ‘conoce a tu cliente’, aportando contratos de actividades lícitas, contratos que surten efectos en el extranjero, compraventa de bienes y servicios, screw accounts, abanderando barcos y todo esto gracias a la ley de sociedades anónimas, a la estabilidad del sistema financiero y, mal que bien, a la estabilidad política.

Pero, como Panamá es un país pobre y los países pobres no tenemos derecho a hacer plata a través de nuestra plataforma competitiva, la cual es completamente legal, se nos quiere restringir con cantos de sirena.

Quiero recordarles lo siguiente, nadie renuncia a la consolidación de un sector de la economía a cambio de nada y me surge la siguiente pregunta, ahora que las novelas de capos y mafiosos están de moda: ¿No hay delincuentes con cuentas cifradas en Europa o Estados Unidos?

Las modificaciones y los requisitos que exigen los banco en torno a las políticas de conoce a tu cliente son rígidas, lo mismo exigimos los abogados, entonces defendamos nuestros andamiajes y no patrocinemos lo que no nos conviene.

Este gobierno ha subido en estos tres años dos veces el pago de impuestos o tasas a las sociedades y fundaciones de interés privado, los timbres y demás, la pregunta es: ¿lo suben para desincentivar la apertura o para cobrar más del lucrativo negocio que con son las sociedades y las fundaciones de interés privado? Que con estas medidas se van a alejar.

No seamos románticos y defendamos nuestra plataforma de servicios y no a la OCDE. Les doy una idea, para aquellos que nos tienen en listas multicolores: ¡SI SOMOS PARAISO FISCAL, NO PASES POR MI CANAL! Pregúntenle qué dirán sus empresarios cuando Panamá diga esto, apuesto que dirán ‘stop these bullshit’ y seguro nos sacarán de sus listas.

El negocio de las sociedades anónimas no es de los abogados, es del país, no sacrifiquemos el país por unos cuantos que no dan ni dicen dónde hay.

Defendamos nuestra soberanía, el que no quiere venir, que no venga.

ABOGADO