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16 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Unión popular pro Panamá

La Democracia, la participación, la solidaridad, la justicia social, la honestidad, la eficacia, el nacionalismo, la soberanía, la separ...

La Democracia, la participación, la solidaridad, la justicia social, la honestidad, la eficacia, el nacionalismo, la soberanía, la separación de los poderes del Estado como objetivos de lucha del pueblo han quedado postergados, permitiendo que se continúe con el juegavivo, la impunidad, el autoritarismo, la violencia policiaca militar, la corrupción. Desde la dictadura, y antes, heredamos la metodología de violencia, el engaño, el oportunismo, el hiperpresidencialismo torrijista y la frustración ante los valores humanos.

Se han hecho muchos análisis sobre la causa de nuestras desgracias históricas, desde la colonia. Pero otra vez estamos en la encrucijada. El crecimiento económico está enriqueciendo a una élite. Las ganancias se están exportando. Nuestra posición geográfica va pro mundi beneficio a las navieras y al comercio mundial. Mientras se van a las calles en Changuinola, en Colón, los bomberos, los Ngäbe, los trabajadores por la desnutrición, la falta de agua, el alto costo de la vida, la inseguridad. Los partidos políticos ha perdido prestigio. Los gobernantes su credibilidad.

Quo Vadis. ¿Varios intentos serios de sistematizar el progreso y la organización de la ciudadanía se han dado en Visión 2020, Bambito, Congresos, Consensos, Cumbres, notables, preconstituciones, etc. Existe una serie de documentos valiosos como bases para tomar en cuenta, pero pareciera que los únicos papeles válidos son los financieros, los que dan ganancias. La globalización neoliberal no abraza con sus préstamos, inversiones transnacionales y nos van dejando un consumismo, deudas y los riesgos que ya sufren otros países. Podemos caer en el caos de una crisis social productos de la violencia de la pésima distribución económica.

América Latina va en busca de su futuro en rutas socialistas de diferentes velocidades, tratándose de ajustarse a sus realidades y a buscar la fórmula en que la producción empresarial no vuelva a caer en las prácticas salvajes y se concrete en un desarrollo social para todos. Las experiencias, los desvíos y las correcciones aún se están dando. En este camino hay que prevenir la tentación de las intervenciones económico-militares de las grandes corporaciones transnacionales o de golpistas locales, que, por proteger sus riquezas, seducen a ingenuos militares y caen en dictaduras que violan los Derechos Humanos y después resulta una tragedia recuperar la Libertad y recobrar la Justicia.

América ya vivió esa etapa con múltiples dictaduras. Ya tuvimos una patética historia en que la patria padeció por 21 años los estragos de una dictadura, que se dejó usar por USA; y que inclusive compró y engañó a parte de la población. Se apropiaron de los conceptos nacionalistas tradicionales panameñistas, inclusive de los colores patrios, para aprobar un tratado, que si bien nos logró algunas valiosas conquistas, nos dejó a perpetuidad como un protectorado. Eso no fue el objetivo de la lucha del pueblo el 9 de Enero del 64. Los comunistas, que los habían asesinado, encarcelado y exilado, se entregaron a la dictadura después de un año de exilio, disfrazándola de revolución. Los exilados del Vanguardia Acción Nacionalista y los panameñistas que permanecimos 10 años exilados con dignidad y lealtad ideológica, y los dirigentes tradicionales de los comunistas, como Hugo Víctor, no se entregaron a las maniobras de apoyar a la dictadura y los tratados por arreglos comerciales internacionales. (Cuba).

Eso se los advertimos en el exilio directamente y el desprestigio que les trajo como consecuencia. Los comunistas de otros países no apoyaron a las dictaduras militares y mantuvieron su dignidad. Los políticos de los partidos tradicionales deben dar paso a nuevas corrientes y elementos que no estén contaminados de lúgubres pasados, con compromisos ilegales o monetarios. Que nos defiendan ante las pretensiones transnacionales de coartar nuestra soberanía económica y poder dedicarla entonces a nuestro desarrollo social. Que tengan una mentalidad de país para limpiar e indemnizar por todas las injusticias del pasado. Que vuelvan al 9 de Enero para erradicar la perpetuidad y la lacra de ser protectorado, que es una deuda que tenemos con la Patria; desde que los de la dictadura nos dejaron bajo un paraguas.

Que no permitamos el oportunismo de que, por cargos públicos o internacionalismos, algunos se entreguen a prácticas antidemocráticas. Que las organizaciones independientes, nacionalistas del pueblo tengamos la altura de unificar criterios y procedimientos de unidad para superar el momento histórico que nos toca vivir. Que los empresarios tengan el humanismo moderno de participar en el desarrollo social del país. Pero, sobre todo, para que las ventajas y las riquezas que los dioses nos regalaron sean concretadas en un Pro Panamá Beneficio, en un Panamá Mejor para todos los panameños especialmente ‘para ayudar a los más humildes, porque los ricos se cuidan solos’ (Arnulfo Arias).

—En memoria de los hermanos ngäbes caídos en las luchas.

—Cuente en Balboas.

MÉDICO Y EXMINISTRO DE ESTADO.