Temas Especiales

19 de May de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Idioma y religión

Por mi condición de iberoamericano, siento particular afecto por mi idioma español y mi formación cristiana, Católica Romana. Recienteme...

Por mi condición de iberoamericano, siento particular afecto por mi idioma español y mi formación cristiana, Católica Romana. Recientemente he encontrado unos artículos sobre estos dos temas que estimulan ese afecto y que me agrada compartir con Uds. Varias publicaciones, tanto en español como en inglés, resaltan el notable crecimiento en el uso de nuestro idioma, que hoy se coloca como el segundo idioma más hablado en el mundo y avanza en importancia como medio de comunicación.

El Instituto Cervantes, una institución cultural pública española, cuyos objetivos principales son la promoción y divulgación de la lengua española y la difusión de la cultura de España e Hispanoamérica y que toma su nombre de Miguel de Cervantes, revela que hoy nuestro idioma lo hablan 450 millones de personas y si esta tendencia continua, para el año 2050, serán 550 millones y el 10% de la población mundial se comunicará en español. Además, es el segundo idioma de comunicación internacional y el tercero más usado en Internet.

Cada día aumentan las publicaciones relacionadas con el hispanismo y la América Latina y el número de publicaciones científicas en español, que han crecido cinco veces más desde 1998. Crece entusiasmo por aprender español. Se estima en 14 millones el número de estudiantes de español.

En un artículo en inglés, bajo el subjetivo título ‘Los idiomas con más y mejores posibilidades de promover tu carrera profesional’, el articulista presenta la tesis de que a medida que cambia el panorama de negocio internacional, igual cambian los idiomas necesarios para comunicarse, lo que trae como corolario, cambios en el interés de aprender idiomas, dándole preferencia a los más populares en la actualidad. El español sigue al inglés como el favorito en aprendizaje.

Encuentro no menos interesante el reporte sobre La Población Católica Global del Foro sobre Religión y Vida Pública, publicado este mes por el Centro de Investigaciones Pew (‘Pew Research Center’).

El Pew Research Center es un ‘think tank’, con sede en Washington, que brinda información sobre problemáticas, actitudes y tendencias que caracterizan a los Estados Unidos y el mundo. ‘Think tank’ es una expresión en inglés que se define como ‘una institución o grupos de expertos de naturaleza investigativa en el ámbito de las ciencias sociales, vinculados o no a partidos políticos o grupos de presión’. Quizás la traducción más cercana al español sería ‘laboratorio de ideas’.

El Centro Pew indica que desde el siglo pasado, la población global católica se ha más que triplicado, de un número estimado de 291 millones en 1910 a casi un 1.1 mil millones en 2010.

Cierto que la población mundial también ha crecido en ese periodo, pero la población Católica mantiene una posición relativa estable. En 1910 los católicos representábamos el 48% de todos los cristianos y el 17% de la población global; en 2010, los católicos representamos el 50% de los cristianos y el 16% de la población global. Somos la segunda religión global después del Islam.

Lo que ha cambiado sustancialmente es la distribución geográfica de los católicos. En 1910 Europa contaba con dos tercios de la población mundial de católicos y nueve de cada diez católicos vivían en Europa o Latino América. Hoy, solo un cuarto de católicos vive en Europa y 39%, el mayor grupo, en Latino América y el Caribe. El mayor área de crecimiento de católicos es el África Sub-Sahara, donde creció de menos de 1% en 1910 a 16% en un siglo.

Brasil es el país con mayor proporción de católicos en el mundo, seguido de México. Sin embargo, ambos países muestran tendencia bajistas en los últimos 10 años en su relación al número total de habitantes.

Por otro lado, el Colegio de Cardenales, que pronto elegirá un nuevo Papa, no refleja la distribución demográfica católica global, lo que será, sin duda, un tema crítico, en el próximo cónclave.

Cierro con dos breves reflexiones.

No obstante la riqueza y creciente vigencia global de nuestro idioma, lo que debiera ser muestra de orgullo, cada día, los panameños lo utilizamos mal e introducimos nuevos anglicismos. ‘El Carnaval de la City’ y los ‘sales’, los últimos peores ejemplos.

Interesante el crecimiento demográfico global de mi Iglesia, en un mundo supuestamente dominado por el materialismo y decadencia espiritual. No obstante, pocos nos enteramos o preocupamos por conocer sobre esta realidad, más interesan los escándalos sensacionalistas asociados con el Vaticano.

BANQUERO Y EXDIPLOMÁTICO.