08 de Ago de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

‘No hay peor ciego, que el que no quiere ver’

Polémica incluida, un spot publicitario que promocionaba obras del gobierno de Rafael Correa, ha resultado plagiado en su forma por crea...

Polémica incluida, un spot publicitario que promocionaba obras del gobierno de Rafael Correa, ha resultado plagiado en su forma por creativos, poco creativos, del patio, para vender las bondades de los proyectos que ejecuta el gobierno del presidente Martinelli. Entre detractores están quienes acusan la figura del plagio, pero no critican las obras que ahí se presentan; por otro lado, atacan el uso de una figura con discapacidad visual, pero no señalan que igual es oportunidad para este sector al ser tomado en cuenta para su participación.

‘No hay peor ciego, que el que no quiere ver’, también va dirigido al gobierno, que como campaña utilizan que en 40 años no se ha hecho nada, lo cual resulta poco cierto, pues igual algunas, aunque pocas, obras también se ven. No existiría ampliación de Tocumen si no se hubiese hecho el aeropuerto; igual no existiría ampliación de cinta costera con rompeolas, si no se hubiese hecho en administración pasada la misma; no podríamos pensar en un tercer puente sobre el Canal, sin contar con el Centenario y así hasta irnos a los tratados del Canal de Panamá, que sin ellos hoy no estaríamos hablando de ampliación.

Que este gobierno ha realizado e invertido en infraestructura mucho más que los otros, incluso juntos, no se puede negar, pero el país se hizo con el esfuerzo de todos, con errores y virtudes tenemos un país que ha logrado establecer objetivos comunes de crecimiento económico, sin mirar el partido político. No reconocer esto, es como decía el refrán, ‘no hay peor ciego, que el que no quiere ver’.

Ahora bien, las polémicas en política siempre existirán, los que estamos en gobierno también criticamos todo cuando éramos oposición y viceversa, quienes hoy ya no son gobierno criticarán. Es el día a día de nuestra clase política, muy pocos aplauden una buena labor bajo la excusa de que a todo gobierno le corresponde hacer las cosas bien, pero si las hacen mal ahí sí critican.

Panamá es folclórico por naturaleza, el problema es que muchos no aguantan las críticas y otros tantos no aguantan los triunfos y logros de los demás. Estar en un gobierno es cuestión de arte; arte de saber lidiar con la crítica diaria y evitar que los humos se suban a la cabeza, que nos haga perder perspectivas y especialmente brújulas democráticas, que son necesarias, aun cuando imperfecta sea.

Cada quien tiene su rol, pero ningún ciego va a ver lo que no puede y mucho menos lo que no quiere ver, y quienes sí podemos ver, seguiremos viendo según nuestra posición o situación; pero, ojalá todas esas críticas fuesen constructivas, aun cuando provengan de adversarios supuestamente irreconciliables.

*ABOGADO.