10 de Ago de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

Libertad

‘Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde’. Libertad es un término muy amplio no siempre bien aplicado, pero que se siente como los s...

‘Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde’. Libertad es un término muy amplio no siempre bien aplicado, pero que se siente como los sentimientos, como el amor, vital como el aire, profundo como el alma. El perderla, o solo el riesgo de no disfrutarla, es uno de los sufrimientos más agudos que puede experimentar el ser humano. La cárcel, el asilo, el huir, el ocultarse. El silencio forzado, el miedo, la persecución, la intimidación. El luchar por mantenerla, el encontrar un refugio, el salvarse de la muerte, el respirar sin sosiego, jugarse la vida, son experiencias imborrables que laceran los recuerdos traumáticos de esos momentos.

El vivir plenamente, el proteger a los hijos, el salvar a un compañero, la tranquilidad con seguridad, el caminar con la frente en alto, la dignidad, la autoestima, la paz, la libertad son las compensaciones que se viven luego de revivir y sobreponerse a la adrenalina de las tensiones dantescas de no tener libertad. El derecho a la libertad es tomar sus propias decisiones y acciones, escogidas según su personal criterio sin censuras, pero enmarcados dentro las leyes y costumbre sociales y que no vulneren las libertades de otros. Los valores morales nos dan la fuerza de la libertad para una vida autónoma y responsable.

La libertad de expresión, de hablar, de opinar, de pronunciarse, de diferir, ¿en cuántas ocasiones no se nos da? El deber de educar y formar hijos dentro del concepto psicológico de libertad para crearles una autoestima y una solidez a prueba de temores y debilidades.

Las ansias de poder, el autoritarismo, la soberbia, la codicia, los trastornos de personalidad, la prepotencia, conducen a la violencia e imponerse a todos los obstáculos, inclusive a violentar las libertades ciudadanas. Si ven en riesgo su poder y control de las situaciones, arremeten con toda agresividad contra quien sea para asegurar su objetivo. De allí los regímenes dictatoriales, las persecuciones, los desaparecidos, los encarcelados, los torturados y todas las violaciones de los Derechos Humanos y atentados contra la libertad.

El vivencial trauma de conocer de cerca y con todas sus lacras las dictaduras de Torrijos y Pinochet con sus centros de tortura, redes de espionaje, cuentas bancarias y contactos de todo tipo para proteger sus maniobras y estructuras; me permiten expresarme con conocimiento de causa y con informaciones muy concretas sobre las presiones internacionales, los enriquecimiento ilícitos, las transferencias monetarias; todas operaciones muy bien coartadas para no dejar huellas y ocultar muy eficazmente todos sus delitos y cuentas de las empresas de sus familiares y amigos.

La libertad plena a veces no se nota, ni se aprecia, ni se valoriza. Muchas otras veces la libertad es a medias, está cuestionada, limitada, reprimida, manipulada. Tantas cosas, a veces no evidentes, no permiten ejercer la libertad. Leyes, reglamentos, normas y cuantos papeles existen para coartar la libertad. Otros temen caer en el libertinaje, el abuso, el violar el derecho a la libertad ajena. Autoridades altas o no muy altas, jefecitos, porteros o cualquiera que tenga un uniforme o un rango, muchas veces se creen con derecho a privar de la libertad a los ciudadanos.

La filosofía de la liberación es todo un capítulo del tema que ha sido digna de congresos internacionales, ponencias y libros, analizados desde la Sociología, la Psicología, la Religión y la Política. El pensamiento libertario es influenciado por intereses económicos y con él las distribuciones geopolíticas. Su definición muchas veces es cuestionada o interpretada por estos factores, inclusive suele ser definida con limitantes sociológicas, filosóficas o de psicología de masas.

La globalización en su amplia proyección puede ser tomada como afectando las libertades individuales, y sectores sociales oprimidos pueden sentirse restringidos por las presiones de grupos, clases o ideologías. Los medios urbanos reclaman, gritan y exigen públicamente su libertad, las áreas rurales se sienten por su ambiente más libres y desvinculados de ciertos controles opresores. Conceptos como soberanía, dignidad, orgullo están directamente vinculados a la libertad y llevados a la política pragmática real. Las corrientes socialistas o izquierdistas son más expresivas y radicales en pronunciarse sobre la libertad, aunque en ocasiones ellas mismas han sido mal interpretadas o calificadas de una libertad selectiva.

El mundo cruza por una serie de situaciones conflictivas, donde el poder y el dinero están en juego.

Y se dan las condiciones para que la libertad y la estabilidad social se deterioren y se tuerzan encrucijadas que crean riesgos graves a la paz, las libertades y la armonía ciudadana.

Esto vale para la macroeconomía y también para la doméstica, que es satélite; lo cual no nos excluye de los peligros de quienes pretendan enchufarse permanentemente en sus ventajas y hegemonías contra los pueblos, con un poder aplicado en contra de la libertad; que es el valor que debemos salvaguardar y proteger todos, siempre. Y aquí hacerlo valer real y estrictamente para un Panamá mejor.

MÉDICO Y EX MINISTRO DE ESTADO.

—NO VENDA NI HIPOTEQUE SU CONCIENCIA.

—EN MEMORIA DEL ING. SCOTT JOHN BARTON, CONSTRUCTOR DEL HOSPITAL SAN MIGUEL ARCÁNGEL.