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19 de Apr de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

La otra cara de Balboa y sus desventuras en Abia Yala

Al cumplirse 500 años de la llegada de los primeros españoles a las costas del Océano Pacífico, la sobreexaltación histórica de la figur...

Al cumplirse 500 años de la llegada de los primeros españoles a las costas del Océano Pacífico, la sobreexaltación histórica de la figura de Balboa es notoria, en marginación manifiesta de los verdaderos héroes y conocedores de la existencia de un nuevo océano. Pareciera que en la divulgación del hecho viviéramos en el siglo XIX. Pero saben ustedes ¿quién fue Vasco Núñez de Balboa?

Balboa llega a Abia Yala con la expedición de Rodrigo Galván de Bastidas, y junto a él explora las costas del Darién panameño y decidió establecerse en la isla de Santo Domingo, donde tuvo problemas y llegó a endeudarse y fue considerado prófugo de la justicia. Para finales de 1509 el español se embarcó a escondidas en un barril con su perro Leoncico para cruzar a Tierra firme. Así, Balboa huyó de sus deudas. Cuando Martín Fernández de Enciso, quien lideraba el viaje, se enteró de la presencia ilegal de Balboa casi lo deja en una isla solitaria. Enciso cruzaba al continente para auxiliar al gobernador de Nueva Andalucía, Alonso de Ojeda.

Ya en Tierra Firme, Balboa convence a Enciso de trasladar el poblado de San Sebastián a Santa María de Darién, y establecido allí, Balboa convence a los colonos de que lo escojan como alcalde y así pudo primero aprovechar las circunstancias para abandonar a su suerte al gobernador de esas tierras Diego de Nicuesa, y luego arrestar y expulsar a Enciso (quien lo salvo en el barco) a La Española. Éste después regreso a España para denunciar las acciones arbitrarias de Balboa y de usurpar la autoridad en Tierra Firme, ante la corte.

Por su lado, el mismo Balboa había enviado cartas al rey indisponiendo a los gobernadores Nicuesa y Ojeda para él tomar notoriedad y control. Todo eso motivó una imagen desfavorable en la corte hacia Balboa, y se prestaron las circunstancias para levantar un proceso en su contra. Para salvar su pellejo, propaga la idea de una expedición que cruzara el Darién donde le esperaba una tierra de mucho oro, noticia que dieran a conocer los indígenas de la región.

El primer día de septiembre de 1513 sale la expedición con 800 personas, de los cuales aproximadamente 600 eran indígenas, quienes guiaban a los cerca de 200 colonizadores. Así el 25 de ese mes los españoles divisan al inmenso pacífico y el 29 llegan a sus costas. Desde entonces los escribanos, cronistas, investigadores e historiadores han sobreexaltado a Balboa, dejando en un segundo plano a los personajes indígenas de los que tanto dependió el primero. Esas concepciones históricas, anacrónicas —y hasta complacientes al poder— se han mantenido hasta la actualidad, evitando y esquivando la revisión de nuevas corrientes históricas dentro del marco de ese evento, fuera de sus consecuencias.

Este episodio de la historia de la Tierra Firme salvó temporalmente a Balboa, quien siguió haciendo de las suyas, pero sometido ahora a la autoridad del gobernador de Castilla de Oro, Pedrarias Dávila.

En 1515 Balboa llevó adelante otra exploración del Darién, pero fracasó, y otra en 1518. Durante su vida como colonizador Balboa engañó a los pueblos indígenas y sometió a los que se oponían a él, practicó las rancherías y perrerías, permitió violaciones y ultrajes, y hasta adiestró a su perro Leoncico para cazar a los indígenas rebeldes.

Finalmente, Balboa muere decapitado el 1519 en el poblado de Acla. Si era el ‘gran Balboa’ ¿por qué muere en las manos de un verdugo? Fue arrestado, procesado, hallado culpable y conducido al patíbulo por querer sublevarse ante el gobernador, responsable de la muerte de españoles de su fracasada expedición y sindicado por permitir el traslado ilegal de nuevos colonos desde la isla La Española.

Las presentes generaciones tienen que conocer las otras caras de la historia colonial, que muchas veces no son abordadas en su justa dimensión. Estas fechas sirven a los pueblos indígenas para seguir reclamando que se narre la historia real para recordar a sus propios dirigentes.

EDUCADOR.