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02 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Terrenos de Tocumen: la excusa perfecta para un negociado

Quienes por más de una década se han creído los dueños de una institución que no les pertenece, han venido usurpando y vendiendo el patr...

Quienes por más de una década se han creído los dueños de una institución que no les pertenece, han venido usurpando y vendiendo el patrimonio universitario con la excusa perfecta del mal llamado ‘desarrollo económico’; pero, ¿por qué la necesidad de esta administración de perder el patrimonio de nuestra Universidad, con las ventas del terreno de Tocumen, que muy valioso era para la Facultad de Ciencias Agropecuarias, al igual en su momento la venta del terreno en la Arenosa y el terreno en Farallón? ¿A quién le pertenece la Universidad?

A mi parecer, los estudiantes de la Facultad de Ciencias Agropecuarias han sido utilizados y manipulados desde la Colina, sin tener la verdadera información y argumentación sobre el tema de las ventas de los terrenos, los responsables del negociado universitario no han sido capaces de dar la cara y decirnos quiénes son los que se han beneficiado con dichas ventas. Cabe destacar, que la empresa Tocumen, S.A. se comprometió a realizar durante este año 2013 la totalidad del pago de 109.8 millones de dólares, dividida en tres partidas de 10 % y 45 %, lo cual tampoco han cumplido, ni cumplirán, porque se acerca una campaña electoral donde el gobierno necesita seguir manteniendo fondos millonarios para llevar a cabo su plan de perpetuación en el poder.

Aquí no hay un proyecto sincero y en miras a la sociedad. Nunca hubo un consenso, ni debate sobre qué hacer con esos terrenos. Lo que aquí hay es un proceso sigiloso y silencioso emprendido por el rector y el Gobierno. Entonces, ¿es lógico que se vendan las tierras, porque no hay dinero? ¿Quiénes son los verdaderos beneficiarios de esta venta? ¿Los estudiantes de la Facultad de Ciencias Agropecuarias o los inversores privados?

Los síntomas de degradación que padece la institución son cada vez más evidentes, el silencio cómplice y la indiferencia rampante, con la cual se asumen los hechos que ocurren en la Universidad de Panamá, han dejado al descubierto a las autoridades universitarias su actuar como el avestruz por lo que ocurre y pudiese ocurrir en ella.

Por ende, La inversión en la Universidad Pública debe revertir en la sociedad mucho más de lo invertido, aportando cohesión social. Por eso la Universidad Pública es una conquista ciudadana a la que no podemos renunciar y que debemos potenciar y mucho más en cuidar su patrimonio.

‘Con amor y esperanza, será fácil en nuestra ciudad universitaria nacer cada día, ensanchar el horizonte de nuestras aspiraciones y llevar las mentes por la fe en la cultura’, Dr. Octavio Méndez Pereira.

*ESTUDIANTE EGRESADO DE LA UP.