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06 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Sistema de Salud eficiente

Las personas que no trabajan en los sistemas sanitarios pueden creer que el lugar que tenga más hospitales, es el que tiene el mejor sis...

Las personas que no trabajan en los sistemas sanitarios pueden creer que el lugar que tenga más hospitales, es el que tiene el mejor sistema de salud. Esto no necesariamente es cierto. Para una buena atención de salud necesitamos que se conjuguen la presencia del recurso humano (personal de salud), insumos (equipos e implementos) y servicios de apoyo (laboratorios, radiología, etc.) en un edificio adecuado. Si alguno de estos elementos no está presente, entonces la atención no será óptima. Obviamente, el recurso humano idóneo, bien preparado y comprometido es el más importante, pero no el único.

Entonces, cada vez que queramos llevar atención de salud a un área determinada, debemos conjugar todas estas variables, para que la misma sea real y no solo politiquería y demagogia. El no hacerlo de esta manera, sería burlarnos de la población a la cual le hemos prometido esa atención de salud tan anhelada.

Dicho esto, me dedicaré a explicar los niveles de atención en salud. Estos los dividimos en: —primario (primer nivel): se refiere a la atención de primera visita, realizadas por médicos familiares y médicos generales. Este es el nivel donde el médico de cabecera tiene gran importancia, tratando de evitar que los pacientes se agraven y evitando que lleguen a segundo nivel. En este nivel se deben resolverle 70 % de los problemas médicos de los pacientes y se promociona la salud y se previenen enfermedades (educación en salud). En este nivel se incluyen las visitas a la comunidad y domiciliarias.

—Secundario (segundo nivel): se refiere a los centros donde se realizan ciertas atenciones especializadas, como cirugías ambulatorias y hospitalizaciones de corta duración y no complicadas. Debe contar con médicos de las especialidades básicas (medicina interna, cirugía, pediatría y ginecología).

—Terciario (tercer nivel): se refiere a los centros especializados, que se usan de referencia a nivel nacional o regional y donde existen todas las especialidades y subespecialidades médicas/quirúrgicas, con equipo de mayor complejidad. En estos centros se hacen las formaciones académicas y las investigaciones científicas.

El sistema debe ser piramidal, es decir, no se debe atender en el tercer nivel, lo que puede ser resuelto en el primero. Esto hace el sistema más eficiente y descongestiona los grandes centros hospitalarios.

Es decir, que en la medida en que menos personas lleguen atenderse al tercer nivel, mejor es la atención a nivel primario, menos personas complicadas existen y, por tanto, mejor salud de la población, lo cual se traduce en mejor calidad de vida.

El sistema de salud de nuestro país debe ‘viajar’ en la dirección de fortalecer el nivel primario de atención (atención primaria de salud), ampliando el horario de trabajo en los centros de salud y policlínicas, aumentando la formación de especialistas en medicina familiar y por supuesto, brindarles a estos centros los insumos (equipamiento) necesarios. Es decir, darle al primer nivel, la importancia que merece.

El personal de salud, como dije, el más importante de esta ecuación, debe cumplir los requisitos de certificación y recertificación para garantizar una preparación académica adecuada.

Los planes en salud deben ser realizados por técnicos, y los políticos, llevarlos a cabo tal cual fue recomendado por los primeros. Solo así tendremos un sistema eficiente y duradero, donde los directivos sean escogidos por concursos académicos y no ‘concursos amigueros’.

Los políticos que dirigen y dirigirán nuestro país deben entender que esta estrategia es básica para mejorar el sistema de salud y aunque los resultados no se verán en las siguientes elecciones, es lo que debe mandar en la conciencia del que sí desea el bien para todos. Las políticas en salud deben ser a largo plazo y no a cinco años.

MÉDICO.