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09 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Los sobrecostos del Canal y otros

Es interesante que el reclamo por sobrecostos en la ampliación del Canal haya causado preocupación dentro y fuera del país, cuando otros...

Es interesante que el reclamo por sobrecostos en la ampliación del Canal haya causado preocupación dentro y fuera del país, cuando otros sobrecostos en megaobras públicas no han merecido igual atención del gobierno. La Autoridad del Canal de Panamá, dueña de la obra, adoptó una posición vertical, que aplaudimos, exigiendo justificaciones que sustenten los reclamos de acuerdo a los contratos; mientras que en otras megaobras al gobierno no le tiembla la mano y, sin perder tiempo ni dar explicaciones públicas, gentilmente aprueba todas las adendas que aumenten costos.

Este tema del costo de la amplificación fue analizado y ampliamente debatido durante el proceso de la consulta popular democrática que se llevó a cabo en el 2006. Por fortuna guardé algunos documentos publicados en la época; a ellos puedo recurrir para refrescar la memoria sobre este tema que nos incumbe a todos.

El 24 de abril de ese año la ACP publicó y distribuyó un detallado informe de 76 páginas titulado ‘Propuesta de Ampliación del Canal de Panamá: Proyecto del Tercer Juego de Esclusas’. En él incluyó aspectos pertinentes, como cronograma de trabajos, costos, rentabilidad y aspectos ambientales, además de incluir en un anexo la lista de todos los estudios llevados a cabo para sustentar las decisiones finales.

En cada uno de los cinco componentes en que dividieron la propuesta se presupuestaron desembolsos por ‘contingencias e inflación’: nuevas esclusas (B/.590 millones); tinas de reutilización de aguas (B/.140 millones); cauces de acceso a nuevas esclusas (B/.170 millones); mejoras a cauces existentes (B/.50 millones); mejoras a suministro de aguas (B/.80 millones); inflación durante la construcción, calculada al 2 % anual, (B/.530 millones), dando el total conocido de B/.5,250 millones.

Ese documento abrió el debate nacional. Personas versadas en cada una de las materias expresaron sus opiniones, a favor y en contra. Otros recomendaban prudencia y solicitaban más tiempo para poder profundizar en los detalles y cálculos hechos, temiendo que, aunque la ampliación tarde o temprano era necesaria, juicioso sería asegurar las proyecciones en dos direcciones: costos y rentabilidad.

El Tribunal Electoral fijó el 22 de octubre de ese mismo año para llevar a cabo el referéndum. Recordamos la balota verde del ‘Sí’ y roja del ‘No’. Todos tuvimos oportunidad de expresar libremente nuestra decisión y todo, desde el comienzo, transcurrió con tranquilidad.

Recuerdo que, bajo el liderazgo del expresidente Endara, manifestamos recelos por los cálculos de costos estimados y el peso que podría tener sobre las finanzas públicas. Con él abogábamos por no apresurar la decisión final. Un destacado experto financista trajo a su atención un libro titulado ‘Megaprojects and Risk: An Anatomy of Ambition’, que tuve posibilidad de obtener en el exterior y entregar a don Guillermo. Esa obra es producto de un análisis realista de tres profesores de universidades de Suecia, Dinamarca y Alemania, sobre desembolsos que efectivamente resultaron por subestimar —o ignorar— todos los riesgos que pudieron presentarse para afectar, por un lado, los presupuestos de construcción y, por otro, sobrestimar los beneficios financieros y económicos que pudieron resultar de las megaobras.

Publicado en el 2003, el trabajo analiza 111 proyectos en el mundo que tuvieron sobrecostos o cuyos beneficios no fueron los esperados. Entre los megaproyectos analizados: túneles bajo el mar o a través de montañas, supercarreteras y puentes internacionales, aeropuertos, metros, redes ferroviarias, hidroeléctricas en distintos países, como Inglaterra, Australia, Japón, China y Brasil. Todos tuvieron sobrecostos entre el 25 % y el 200 %. Curiosamente la construcción del Canal de Panamá tuvo un sobrecosto del 70 % al 200 %. Entonces, no hay nada nuevo bajo el sol. Pero todo debe ser justificado.

EX DIPUTADA DE LA REPÚBLICA.