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25 de Nov de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

La tamborera panameña

En vida, mi muy querido y apreciado amigo CARLITOS Della Togna, me dijo: ‘Bolívar, tu Tamborera me gustó mucho, pero al resto del jurado...

En vida, mi muy querido y apreciado amigo CARLITOS Della Togna, me dijo: ‘Bolívar, tu Tamborera me gustó mucho, pero al resto del jurado, a pesar de que les gustó el tema, la letra y la música; la encontró muy acumbiada’. Me hizo aquel comentario por un trabajo que presente: ‘Panamá, paraíso tropical’, al entonces Concurso de Tamboreras, patrocinado en parte por un canal de televisión, del cual era nervio y motor.

La Tamborera es un género musical panameño, muy popular durante la década de los 50 y 60 del siglo pasado; en donde encontramos excelentes organistas de la talla de: Avelino Muñoz, LUCHO Azcárraga y quizás el último de los más famosos, TOBY Muñoz. El órgano es el instrumento eje de la Tamborera.

La creación de este género se le atribuye al inmenso compositor Ricardo Fábrega, autor de Tamboreras como: Chichaco por los aires, Chiricanita, Mi negro, El filo. No puedo dejar de mencionar Guararé, compuesta conjuntamente con su amigo guarareño Escolástico ‘COLACO’ Cortéz, quien le facilitó la partitura para violín, en ritmo de cumbia, instrumento con el que en uno de los Festivales de la Mejorana le interpretó y le cantó el estribillo: ‘Guararé, Guararé, Guararé, la tierra del chuchuco’. Luego CHINO Hassan y su Guayabita sabanera, La cocaleca de Víctor Cavalli, Carlos Eleta con La aparición, cautivaron a los panameños; en gran parte a los latinoamericanos. A tal punto que le han salido ‘mil padres’ a la Tamborera. Los mejicanos, los venezolanos, los cubanos y hasta los argentinos afirman que La cocaleca es parte de sus respectivos acervos musicales.

Opino que no ha sido afortunado haberla bautizado con este nombre; los venezolanos y colombianos tienen en su folclor un género llamado Tamborera. Los primeros la definen como ‘originaria del Caribe venezolano con mucho ritmo, sabor, alegría y energía vital que pone a mover el cuerpo’. La definición en términos semánticos coincide con las características de la Tamborera panameña; que las supera en sentimiento, en romanticismo; que por antonomasia posee desde su creación.

La Tamborera panameña, se ha paseado por el mundo entero en las voces de grandes intérpretes como Silvia de Grasse, Bolívar Rodríguez, Margarita Escala, Gladys Mitre, Dalys Cedeño, entre otros.

Sus compositores han hecho gala de creatividad, aprovechando los aires del tamborito, de las cumbias; aun cuando el propósito era el de crear un genero diferente a lo tradicional del folclor panameño. Que fuera de la ciudad y nada que ver con aquella música de ‘BUCHÍ’. Sin embargo, basta con analizar los nombres y letras de las Tamboreras, para darse cuenta de que la esencia misma de ellas envuelve las vivencias y sentimientos de la gente del campo; mezcladas con aires, de ritmos caribeños como el Son y el Danzón cubano.

No lograron su objetivo, pero construyeron un género estilizado que le ha permitido representar musicalmente a nuestro país en el mundo entero. Los músicos denominan su compás como ‘compás partido (cI)’, lo que permite, al momento de interpretarlas, una lectura rápida en el pentagrama, por la velocidad del ritmo; en otras palabras, ‘todas las notas van a valer la mitad de su tiempo normal’.

Aunque el profesor PEPE Zamora fue un defensor acérrimo de la Tamborera, aportando composiciones como: ‘De frente Panamá’; debo reconocer que la compositora de Tamboreras más prolija ha sido Gladys de La Lastra, quien cantó a la patria, en los momentos más difíciles, sus mejores composiciones. Con su sensible deceso, parece haber desaparecido la Tamborera.

Debemos hacer un GRAN esfuerzo por ella:

Educar a la juventud en el amor a la Tamborera; desempolvando los viejos discos y grabaciones de: ‘La morena tumbahombre’, de ‘La cocaleca’ y tantas otras. Para que aprendan a reconocer y amar este género.

Hacer concursos que sean de intérpretes de la Tamborera y no de nuevas composiciones; tal y como se hace con la cumbia y la Mejorana. Las nuevas composiciones, surgirán espontáneamente.

La Tamborera no fue creada por un solo hombre. La Tamborera es el producto de un movimiento musical formado por un grupo de compositores, de músicos y de artistas de la época, de gran valor, que impactaron con algo diferente.

La Tamborera no tiene dueño, es de todos los panameños.

Actualizarla, tal vez, con instrumentos como el violín o el acordeón, sería una buena alternativa.

Hay que sembrar la semilla de la Tamborera en todo el país, en la ciudad, en el campo; para que germine y se reafirme como parte de nuestro folclor. Que florezca poco a poco, como parte de la TRADICIÓN, de lo cual adolece.

COMPOSITOR, ESCRITOR Y FOLCLORISTA.