Irene Orillac de Simone, presidenta de la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), analiza el impacto de las tasas de interés en el acceso a la vivienda,...
- 12/12/2010 01:00
PANAMÁ. El desbordamiento del lago Alajuela, uno de los reservorios de agua dulce más importantes de Panamá, que suple a centenares de miles de personas que habitan en las ciudades de Panamá y Colón, ha provocado que varios sectores del país hayan estado con niveles de presión bajos; y en las áreas muy altas, el agua no ha tenido la suficiente fuerza para llegar a los grifos de las residencias, empresas, escuelas, hospitales y restaurantes, entre otros.
Normalmente, el lago Alajuela tiene entre 6 y 7 niveles de turbiedad —quiere decir que el agua está casi limpia y fácil de potabilizar— pero debido a las fuertes y constantes lluvias, los niveles han sobrepasado las cifras de 500 a 700 —agua totalmente sucia, con microbios, basura, desechos— por lo cual los especialistas han tenido que retener poco a poco el agua para poder hacerla potable.
El ingeniero Rodrigo Barragán, coordinador de Plantas Potabilizadoras del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), señaló que aún no se sabe cuándo el suministro de agua se reanude con normalidad. Según el funcionario, todo depende de cómo reaccione la naturaleza.
En tanto, las constantes lluvias caídas en el país afectarían también la distribución de leche en los supermercados, manifestó el secretario ejecutivo de la ANAGAN, Euclides Díaz.
Además, el ministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino, dijo que ayer se logró grandes avances en los rescates, donde se contó con ocho helicópteros.
La Teletón 20-30 ayudará a los afectados con las llamadas telefónicas.
Por otro lado, el Gobierno Nacional decidió ayer cerrar totalmente del tránsito vehicular por el afectado Puente Centenario para lograr las reparaciones y evitar cualquier otro daño, hasta nuevo aviso.