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- 29/05/2016 02:00
Seis personas decidimos llegar a la cima del punto más alto del Valle de Antón, cerro Gaital con una altura de 1,185 metros sobre el nivel del mar. Años atrás habíamos llegado hasta el mirador después de una caminata de aproximadamente 45 minutos, pero ahora queríamos conquistar su cumbre.
Buscamos información que nos decía que se tardaba cerca de 4 horas llegar hasta la cúspide, y que dicho ascenso no era fácil, así que empacamos sólo lo estrictamente necesario.
Armados con latas de tuna, pan, galletas, agua, aceitunas (sí, aceitunas) y sin más cámaras que las de los celulares y una GoPro emprendimos la marcha desde el centro del pueblo. Aunque teníamos la opción de esperar la chiva de ‘La Mesa' optamos por viajar en taxi por cuestiones de tiempo… Tiempo que al final vencimos porque llegamos a la cima en 2 horas. El sendero era hermoso. Sentimos la frescura del ambiente abrazar las nubes, y dejamos el reparo al ver nuestras botas llenas de lodo.
Al principio nos veíamos atrapados entre el verdor del bosque, pero con la caminata y el pasar del tiempo empezamos a notar la altura y la niebla desbordando la vista.
El camino desde el mirador hacia la cima tiene un poco de todo, desde sendero plano, escalada en roca (existen una serie de cables para ayudar a los senderistas), en ocasiones se debe apartar la maleza para poder caminar, troncos de árboles caídos obstaculizan el paso y llegando a la cumbre se camina al borde de precipicios. Después de un ascenso divertido y emocionante llegamos a nuestra meta.
Al principio sentimos temor de que la niebla impidiera la majestuosidad de la vista, pero poco a poco fue cediendo y pudimos contemplar el hermoso paisaje. Desde allí recordamos lo minúsculo que se ve todo desde la cima de las montañas, y lo pequeño que somos al lado de la madre naturaleza.