Las cifras forman parte de las proyecciones de la cartera agropecuaria del Banco Nacional de Panamá, donde existen unos 5,400 productores activos. El banco...
- 21/07/2021 00:00
Vamos a comer, señores comunistas, la mesa está servida
Cuba enfrenta una de las peores crisis de su historia: embargo comercial por Estados Unidos, escasez de alimentos a altos precios, que se deben comprar en tiendas de divisas a las cuales el cubano no tiene acceso, y medicinas inexistentes. Todo esto aunado al resurgimiento de contagios y el actuar negligente de parte de la s autoridades de salud para atender la gran demanda de casos por covid-19, además de apagones continuos por más de seis horas en todo el territorio como consecuencia de la disminución de petróleo que le llega de Venezuela. Y por último, la falta de libertades civiles y políticas que se han acrecentado desde hace 62 años.
El 11 de julio de 2021, el cubano despertó de tanto sufrimiento, iniciando una protesta en la ciudad de San Antonio de los Baños, al suroeste de La Habana, siendo esta manifestación la que encendió la chispa de un gran incendio libertario que se propagó por todo el territorio y en las principales ciudades como La Habana, Camagüey, Santiago, Matanzas, Villa Clara, Puerto Padre, Bayamó, entre otras.
El presidente Miguel Díaz Canel, en conferencia televisiva, en vez de tener un discurso conciliador y de respuesta ante tantas demandas sociales, contrariamente emplaza a los manifestantes y conmina a todos los revolucionarios y comunistas a enfrentar a los manifestantes y defender la revolución, desencadenando su proceder una de las olas represivas más grande de la historia de Cuba, sin precedente alguno, en contra de una población indefensa y desarmada.
La represión desplegada ha dejado cientos de personas desaparecidas, sin darles información a sus familiares, y personas golpeadas y asesinadas, incluyendo niños, víctimas de la carnicería que equivocadamente desarrolla la dictadura de partido único.
El régimen cubano se quitó la careta, demostró en estos días de julio que es una dictadura totalitarista de verdad. Todavía después de ese festín sangriento, el presidente Díaz Canel se atreve a afirmar: “Que los manifestantes tuvieron la respuesta que merecían”, calificando de delincuentes a quienes salieron a protestar, como lo ha hecho Venezuela.
Señores, en Cuba se liberó el pensamiento, el cubano perdió el miedo, la rebelión es consecuencia de los hombres que se han liberado, por esta razón el pueblo cubano le dice al gobierno: “Vamos a comer, señores comunistas, la mesa está servida, hay un pueblo hambriento y ávido por hartarse de libertad”.
Desde este momento se desenmascaró al régimen castrista, y van a tener que gobernar encarcelando y masacrando a todo un pueblo carente de libertad.