Moisés Cohen, presidente del Consejo de Servicios Internacionales de Panamá, desglosa la importancia de la Ley de Sustancia Económica como la llave para...
- 01/09/2009 02:00
CHIRIQUÍ. La frontera entre Panamá y Costa Rica se ha convertido en una piedra en el zapato para las autoridades que tienen que velar con la seguridad en la misma.
El tráfico de drogas, armas e incluso de seres humanos, así como de productos agrícolas son problemas que aún no se han podido superar del todo.
Las autoridades coinciden que se trata de un área fronteriza muy amplia, por lo que es difícil de controlar.
Reveló que existe una serie de pasos clandestinos que la hace ser aún más vulnerable.
El comisionado Frank Abrego, director general del Servicio de Frontera, dice que actualmente se realiza un estudio para determinar la factibilidad de colocar cámaras en algunos pasos sensitivos, también anunció la designación de 30 agentes policiales para reforzar la vigilancia en esta área de fronteriza.
Señala además que se está procediendo a comprar cuatro vehículos que serán trasladados a esta región para combatir con mayor efectividad el delito en sus diversas manifestaciones. De igual forma señaló que se está iniciando una campaña de reclutamiento de nuevas unidades para reforzar la seguridad fronteriza.