Las cuencas peligrosas

PANAMÁ. La solicitud para que las cuencas de los río Caldera y Chiriquí Viejo, se declaren zonas en ‘estado de emergencia’, fue elevada...

PANAMÁ. La solicitud para que las cuencas de los río Caldera y Chiriquí Viejo, se declaren zonas en ‘estado de emergencia’, fue elevada ayer por el director general del Sistema Nacional de Protección Civil, Arturo Alvarado, al presidente de la República, Ricardo Martinelli.

Alvarado señaló que de registrarse fuertes aguaceros, las comunidades como Guadalupe, Boquete, Las Nubes, Los Naranjos y Bajo Boquete, además de sitios como el Hotel Panamonte, estarían en un alto nivel de riesgo de inundarse.

La razón, según el funcionario se da porque luego de una inspección realizada recientemente al lugar, en compañía de personal del Ministerio de Obras Públicas y las autoridades de la provincia de Chiriquí, se pudo percatar que las secuelas de inundaciones que se registraron el 22 de noviembre de 2008 en Boquete “no fueron atendidas como corresponde a la magnitud de la catástrofe”, dijo Alvarado.

También señaló que la gran cantidad de árboles y material que arrasaron los ríos en esa época permanecen en las riberas de éstos, tanto en la cuenca alta del Chiriquí Viejo, como en la media del Caldera, situación que pone en “riesgo inminente” a la población.

En otros factores, el funcionario destacó que está pendiente la remoción de las losas del cauce del río Caldera, corregir desvíos de los ríos que han resultado socavados, canalizaciones, limpiezas de cuencas y redireccionar flujo de aguas, entre otras funciones.

Cabe señalar que la Ley 7 de 2005 plantea que ante casos de catástrofes corresponde al director general del Sistema Nacional de Protección Civil “recomendar al Órgano Ejecutivo que decrete el ‘estado de emergencia’, y el cese de este, y que se tomen las medidas necesarias a fin de suministrar fondos y recursos necesarios para afrontar y atenuar los efectos de los desastres”.

Alvarado reconoció que los 75 mil dólares que se van a invertir en los trabajos de mitigación, para evitar el desbordamiento e inundaciones del río Caldera y Chiriquí Viejo no alcanzan, es por ello que se le ha recomendado al presidente Martinelli la necesidad de invertir más dinero, porque el riesgo es que afectaría todo el pueblo de Bajo Boquete. “Tenemos que trabajar rápido, porque en el mes de noviembre las lluvias en este sector del país se intensifican y podría causar una tragedia a los boqueteños”, acotó.

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