Los vertederos son los depósitos de basura urbana. Hay que tener especial control en su manejo para evitar la contaminación del subsuelo y la propagación de las enfermedades transmitidas por insectos y roedores.
Los vertederos a cielo abierto son los menos recomendados, ya que son los más proclives a la contaminación y a la transmisión de enfermedades. Si se emplean, deberían estar muy alejados de los centros urbanos.
Los métodos más higiénicos para tratar la basura son la incineración y la colocación de capas de tierra entre los residuos. Debería iniciarse una política intensiva para que la población aprenda a reciclar los desechos y de esta forma hacerlos útiles.