El jugador panameño analiza el séptimo lugar de Panamá en el Mundial de Flag Football y detalla el proceso clasificatorio hacia Los Ángeles 2028
- 28/03/2010 01:00
En un mensaje claro y conciso al presidente de la República, Raisa Banfield, directora Ejecutiva del Centro de Incidencia Ambiental (CIAM), expresó que los panameños no le dimos un cheque o documento en blanco para que dirigiera el país a costa de lo que fuera y en base a las necesidades de un grupo, ya que nuestra sociedad está integrada por muchos, incluidas la izquierda y la derecha. En lo que a ambientalismo se refiere, pidió a Ricardo Martinelli que el tema no se politice, ya que con decisiones políticas solo seguiremos destruyendo nuestro hábitat. “Usted aceptó que no conocía del tema, por eso déjenos ayudar, porque hay una frase importante que dice: una sociedad no solo se define por lo que construye, sino también por aquello que se niega a destruir”.
El Presidente no ha llamado a nadie y es una pena, porque en campaña aceptó su total desconocimiento en materia ambiental, y dijo además que se rodearía de personas conocedoras, pero Javier Arias, que según Banfield conoce sobre el tema, no es un experto, y lo peor es que las personas que tenían más estudios han ido siendo destituidos de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), en una actitud que deja ver el deseo del Gobierno de debilitar a la institución que debe fiscaliza, orientar y dictar las directrices sobre construcción, minería e hidroeléctricas, es decir, sobre el desarrollo de infraestructuras e inversiones en el país.
Aclaró que ha tenido acceso a un mapa de las concesiones dadas en el país, y que resulta alarmante comprobar que, a pesar de que Panamá cuenta solo con 75,000 km2 de territorio, “si superponemos todas las concesiones, la pregunta que tocaría hacernos es, ¿de cuántos Panamá estamos hablando?”
Entrevistada en Cara a Cara, Banfield resintió la falta de respeto con la cual las autoridades se dirigen a todo aquel grupo que adversa en un momento dado las decisiones gubernamentales, catalogándolos como “cuatro gatos”, y denunció que este apelativo se esté usando no solo en materia ambiental, sino también en educación y en lo referente a justicia.
“La ciudadanía tiene derecho a pedir rendición de cuentas”, dijo Banfield, y se mostró preocupada por la ligereza con la cual se están tratando los proyectos en el país, como si para las autoridades “el desarrollo no se pudiera detener, aún a costa de lo que sea”.
La ambientalista reconoció además sus dudas con respecto a Javier Arias al frente de la ANAM, porque durante los primeros días de su gestión hablaba solo de las vacas de Coiba, a pesar de todos los problemas que se afrontaban en el país. A Arias le criticó la forma irrespetuosa como se expresó sobre ella, llamándola mentirosa y acusándola de tener una doble agenda, pero también de la manera como ha irrespetado a la propia ciudadanía que está cada vez más consciente de los problemas ambientales que confrontamos.
El asunto, explicó, no es desacreditar al mensajero; es demostrar que se tienen los argumentos para debatir el mensaje, que en el caso de Obarrio ha sido la afectación a la población por una tala indiscriminada, y en donde los estudios -categoría A- no están claros. Banfield no descartó en la entrevista darle seguimiento a este asunto.