El jugador panameño analiza el séptimo lugar de Panamá en el Mundial de Flag Football y detalla el proceso clasificatorio hacia Los Ángeles 2028
- 06/09/2026 10:33
La Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede) valoró positivamente la declaratoria de estado de emergencia ante los posibles efectos del fenómeno de El Niño, pero advirtió que el siguiente paso debe ser convertir la prevención en acciones concretas para proteger a la población, el sector agropecuario y la economía del país.
Alberto López Tom, presidente del gremio, señaló que Panamá atraviesa un período decisivo para prepararse ante los escenarios que podría enfrentar durante la próxima estación seca.
Anunció, además, la conformación de un equipo para dar seguimiento a las medidas que adopte el Estado y contribuir desde sus distintas áreas de especialidad a que las decisiones sean oportunas, eficientes y lleguen a las personas que las necesitan.
Uno de los principales llamados de la asociación está relacionado con el manejo de los recursos públicos. Aunque reconoció que la emergencia puede requerir procedimientos especiales para acelerar la contratación de obras, equipos, insumos y servicios, advirtió que la rapidez no debe traducirse en ausencia de controles.
La organización pidió que las contrataciones realizadas bajo condiciones excepcionales mantengan la mayor transparencia posible y que la ciudadanía pueda conocer qué se contrató, con quién, por cuánto y para qué.
También destacó el papel de la Contraloría General de la República y la necesidad de garantizar la trazabilidad de las decisiones. Según Apede, los procedimientos pueden ser ágiles durante la emergencia, pero deben estar acompañados de controles posteriores rigurosos y oportunos.
El Niño no debe ser visto exclusivamente como un problema del sector agropecuario. El fenómeno puede afectar la disponibilidad de agua para consumo humano, la producción de alimentos, la industria, la generación de energía, la infraestructura y las operaciones del Canal de Panamá.
“El agua conecta prácticamente todas estas actividades”, indicó la organización, al advertir que una disminución de las reservas hídricas puede tener consecuencias económicas, sociales y estratégicas para el país.
Por ello, consideró prioritario preservar el agua disponible para la estación seca y mejorar su administración.
En el sector agricola, Apede propuso impulsar desde ahora medidas como la cosecha de agua, construcción y rehabilitación de abrevaderos y pozos, mantenimiento e instalación de sistemas de riego y una mejor gestión del recurso hídrico.
También planteó evaluar mecanismos de financiamiento ágiles para que los productores puedan realizar inversiones preventivas y enfrentar eventuales pérdidas sin comprometer la continuidad de sus actividades.
Asimismo, pidió retomar proyectos nacionales de riego y cosecha de agua, además de reparar y mantener la infraestructura existente, para evitar que cada período de sequía sea enfrentado como una situación nueva.
El gremio también hizo un llamado al sector privado a identificar sus propias vulnerabilidades y adoptar medidas para proteger la producción y garantizar la continuidad de sus operaciones.
La asociación sostuvo que la respuesta requiere coordinación entre Gobierno, empresas, productores, academia y sociedad civil.
“Declarar una emergencia es apenas el comienzo”, enfatizó APEDE, al reiterar que esta coyuntura debe servir para consolidar una verdadera cultura de prevención en Panamá.