Fuerzas kurdas hacen frente al Estado Islámico

  • 28/12/2014 01:00
Entre los miembros del ejército defensor está un batallón femenino

Los kurdos son un pueblo repartido entre los territorios de Irak, Siria y Turquía. Este grupo ha combatido al Estado Islámico (EI) desde que lanzó su ofensiva sobre el Medio Oriente. Entre sus combatientes hay un grupo de guerreras que han hecho frente a esta ofensiva y han ganado fama por su gran valor en el combate.

Los kurdos, como grupo, han sido reconocidos internacionalmente por su esfuerzo por frenar al EI y recientemente han tomado una región que estaba bajo el control de los yihadistas.

Las Unidades de Defensa del Pueblo Kurdo recuperaron esta semana el control del barrio de Sofian, en el enclave kurdo de Kobani, ciudad kurda del norte de Siria y escenario de fuertes enfrentamientos con los yihadistas del Estado Islámico.

Las tropas kurdas también consiguieron romper el asedio impuesto por EI desde el monte Sinyar. En la ofensiva participaron unos 8 mil militares kurdos. Esta acción permitió levantar el duro asedio que enfrentaban cientos de civiles de la minoría yazidis,cuya situaciónse había generando temores de que se pudiera producir un genocidio contra el grupo, que son considerados como herejes por los yihadistas.

El inició su ofensiva en Kobane el 16 de septiembre. Tras avanzar rápidamente en las primeras semanas, su progreso se vio frenado después de la llegada a finales del mes de octubre de refuerzos de "peshmergas", fuerzas kurdas enviadas por el gobierno autónomo del Kurdistán de Irak. Kobane es uno de los tres principales enclaves kurdos de Siria, junto a Afrín, en Alepo, y Al Yazira, en Al Hasaka. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) anunció que 905 yihadistas del EI y 431 milicianos kurdos habían muerto hasta entonces en los enfrentamientos por el control de Kobane.

Entre las unidades defensoras del ejército kurdo se encuentra un grupo de mujeres que son conocidas como las Unidades Femeninas de Defensa (YPJ), batallón que forma parte del ejército kurdo en Siria llamado Unidades de Protección Popular (YPG). Ambos están relacionadas con las milicias del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK).

LOS INICIOS

El YPG es un grupo que fue fundado poco después de los enfrentamientos en Qamishli de 2004. En ese momento un grupo de jóvenes kurdos decidieron crear esta milicia para poder defenderse a la represión contra su pueblo. No se dieron a conocer hasta el inicio de la Guerra Civil Siria en 2011. A finales de junio de 2012, las Unidades de Protección Popular expulsaron a las fuerzas gubernamentales sirias de la ciudad de Kobane y capturaron otras más.

A partir de 2013 iniciaron las malas relaciones entre YPG y los islamistas, a causa de la expulsión de un grupo de yihadistas del pueblo fronterizo de Ras al-Ayn. El año siguiente el YPG colaboró con el Ejército Libre Sirio para luchar contra el Estado Islámico de Irak y el Levante.

EL EJÉRCITO FEMENINO

El brazo armado femenino del YPG, conocido como Unidades Femeninas de Defensa se creó en el año de 2012 y luchan principalmente en la ciudad de Kobane. Este batallón femenino está compuesta por más de siete mil miembros, según un informe de la cadena estadounidense NBC.

Antes de participar en un combate real, ellas reciben un riguroso entrenamiento militar. Cuando se gradúan combaten junto a sus compañeros masculinos. "Las mujeres pueden usar pistolas, Kalashnikovs e incluso tanques tan bien como un hombre", afirmó una de sus miembros, a AFP.

No es el único batallón compuesto por mujeres, existe un segundo grupo de combate femenino comandado por Nahida Ahmad Rashidhacer. Ellas luchan por mantener segura la ciudad kurda de Erbil. Hijas y madres luchan contra el enemigo común.

El aspecto más llamativo de estos batallones es la razón por la que son tan temibles para los yihadistas. Para un yihadista ser asesinados por una mujer significaría que no pueden acceder al paraíso y las vírgenes prometidas por Alá. Es decir, morir a manos de un hombre es una gran honra, pero morir a causa de mujer, es lo peor que les puede suceder.

Una de la integrantes más conocidos de YPJ fue Arin Mirkan, la cual se hizo famosa tras un ataque suicida que frenó la ofensiva del EI en la ciudad de Kobane. Rodeada por enemigos Mirkan detonó un aparato explosivo que acabo con su vida y en el proceso el de una decena de militantes del EI. Tanto el YPJ como otras alas del movimiento político kurdo catalogaron el suceso como un acto de gran valor.

Por el momento las fuerzas kurdas siguen cosechando victorias contra los yihadistas, que han retrocedido tras la ofensiva kurda iniciada en octubre. Pero el peligro aún esta allí, y no hay esperanzas de que termine pronto.

PUEBLO KURDO

Los kurdos han luchado desde finales de la primera guerra mundial por tener su propio Estado. El nombre con que denominan a su Estado, no reconocido por la comunidad mundial es Kurdistán, el cual está repartido por pedazos entre los Estados de Irán, Turquía e Irak.

Existe un aproximado de 30 millones de individuos pertenecientes a esta etnia, que hablan el idioma kurdo, el cual comparte un origen común con el idioma persa.

La forma de vida tradicional kurda era nómada, la cual gira alrededor de la cría de ovejas y cabras. La mayoría de los kurdos practicaban sólo la agricultura marginal. La aplicación de las fronteras nacionales comenzó después de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), lo que impidió las migraciones estacionales de los rebaños, obligando a la mayoría de los kurdos a abandonar sus vida nómada y optar por la agricultura.

Tras el Tratado de Lausana en 1923 Kurdistán fue dividido entre Turquía, Siria, Irán, Irak y la Unión Soviética. Perdería toda autonomía nacional y los kurdos pasarían a formar parte de la nación a la cual le fue asignada el territorio que habitaban.

Los kurdos de Turquía recibieron un tratamiento de asimilación a manos del gobierno. El gobierno turco quería convertirlos en turcos, por lo que se aplicaron políticas para privarlos de su identidad, al declarar ilegal la lengua kurda (o representándola como un dialecto del turco), y prohibiendo vestir el traje kurdo distintivo en o cerca de las ciudades administrativas importantes. Esto provocó manifestaciones, hasta que en 1978 se convirtió en un movimiento político con la fundación del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK). El PKK tenía como objetivo la creación del Estado independiente de Kurdistán. Eventualmente desencadenó en un conflicto civil que finalizó en 1999 con la captura del principal líder del PKK. Más tarde, para el año 2002 se legalizó el uso del lenguaje kurdo en la educación.

La etnia kurda también sintió una fuerte presión asimilacionista por parte del gobierno de Irán y soportaron la persecución religiosa por parte de la mayoría chiíta musulmana iraní. La Unión Soviética apoyó el establecimiento de un país independiente en el noroeste de Irán, a la cual se llamó República de Mahabad. Esta se derrumbó después de la retirada soviética en 1946. Tras la caída de Mahabad se creó el Partido Democrático Kurdo de Irán (PDKI). Desde entonces el PDKI ha realizado actos hostiles de baja intensidad contra el gobierno iraní.

El proceso de asimilación de la etnia kurda fue menor en Irak, pero la represión que recibió por parte del gobierno iraquí ha sido la más brutal. Rebeliones armadas de corta vida ocurrieron en Irak en 1931-1932 y 1944-1945, y una insurgencia armada de bajo nivel se llevó a cabo a lo largo de la década de 1960 bajo el mando de Mustafa al-Barzani, líder del Partido Democrático Kurdo iraquí (IKDP), que había sido oficial de la República de Mahabad.

Tras un acuerdo de paz logrado con el gobierno iraquí, hubo otro estallido de los combates en 1975. Miles de kurdos huyeron a Irán y Turquía. El asunto empeoraría cuando el Partido Baaz iraquí instituyó una política de asentamiento de árabes iraquíes en las zonas con mayorías kurdas, en particular alrededor de la ciudad petrolera de Kirkuk. Esta política se aceleró en la década de 1980, y un gran número de kurdos fueron trasladados por la fuerza, en particular los de las áreas a lo largo de la frontera con Irán, donde las autoridades iraquíes sospechaban que los kurdos estaban ayudando a las fuerzas iraníes durante la guerra Irán-Irak (1980-1988).

Lo que siguió fue uno de los episodios más tristes en la historia kurda. En una serie de operaciones entre marzo y agosto de 1988, con nombre en código Anfal (en árabe: ‘Botín’), las fuerzas iraquíes trataron de sofocar la resistencia kurda; para lo cual utilizaron grandes cantidades de armas químicas contra civiles kurdos. Se considera como uno de los ataques químicos más grandes durante ese período, el que se llevó a cabo el 16 de marzo en los alrededores de la aldea de Halabjah, cuando las tropas iraquíes mataron a unos cinco mil kurdos con gas mostaza y gas nervioso.

Los kurdos se rebelaron nuevamente tras la derrota de Irak en la Guerra del Golfo Pérsico (1990-1991), pero fueron de reprimidos rápidamente, lo cual generó un éxodo hacia otras regiones habitadas por kurdos.

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