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- 12/08/2009 02:00
PANAMÁ. La Cámara Nacional de Transporte (Canatra) dio menos de mes y medio para poner a prueba al gobierno de Ricardo Martinelli, en una de sus líneas más sensitivas.
Ayer, la medición de fuerzas entre ambas partes llegó a las calles, hasta el punto de condicionar un acuerdo a lo que ninguno de los dos grupos quiere hacer: ceder terreno.
Las primeras horas de la mañana de ayer fueron de incertidumbre para los usuarios, quienes entre el disgusto y la impotencia, trataban de trasladarse hacia sus lugares de trabajo.
La pulseada se inició ayer muy temprano, con dirigentes del transporte, funcionarios estatales y representantes de los usuarios hablando en emisoras de radio y noticieros de televisión.
La tónica en cada bando era muy similar. “No vamos a dialogar si no levantan el paro”, fue la palabra del presidente Martinelli.. la de Dionisio Ortega de la Canatra, “el paro es voluntario, y hemos probado que existe respaldo”.
Conforme avanzaba la mañana, se diluía un poco la lluvia verbal, para darle cabida a las horas de espera.
Mientras la estrategia gubernamental, que se inició algo lenta, comenzaba a mover sus músculos con mayor rapidez, la mecánica transportista parecía estancarse.
Pero el tono de las declaraciones, en contraste, subía su intensidad.
“El paro es inadmisible”, señaló Adolfo Linares, presidente de la Cámara de Comercio de Panamá. Su posición es de las más radicales entre los dirigentes de gremios económicos del país. “En esta situación, hay puntos políticos involucrados, porque los dirigentes del transporte son afectos al PRD”, destacó.
En tanto, Rubén Castillo Gil, presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), instaba al gobierno a no ceder ante los transportistas.
Hacia el mediodía, cada esquina tenía su balance. Ortega reiteraba que la medida era exitosa en los lugares más poblados y de mayor concentración de vehículos colectivos. Por su parte, la directora de Tránsito, Sandra Escorcia, ratificaba la posición dada por el gobierno desde el primer momento: “no dialogaremos mientras el paro persista.
El dirigente Hugo Polo, quien en su momento adversó al gobierno de Martín Torrijos por el tema transportista, parecía el caballo de batalla contra los huelguistas.
Polo puso una mirada distinta al movimiento.
“Esto es político. Sencillamente, son los que estaban bien con Torrijos, y ahora, quieren imponer sus condiciones a la fuerza. Yo quiero el diálogo, porque tengo interés en conocer lo que me propondrán como transportista, y no creo que un paro en este momento sea la medida más adecuada”, explicó.
El foco político, según Polo, sacó de contexto a la actual dirigencia de la Canatra.
El punto, explicó, es que varios de los dirigentes de la Canatra han sido cabezas visibles del que fuera hasta hace dos meses el principal partido de gobierno.
Eliécer Montenegro, secretario general del Sindicato de Conductores Automotores de La Chorrera (Sicamoch), fue candidato a diputado suplente por el Partido Revolucionario Democrático (PRD) en ese distrito.
En el año 2000, Montenegro encabezó una protesta porque no se le permitía recoger pasajeros en la antigua terminal de Sicamoch en la Plaza 5 de Mayo, luego que todas las piqueras fueran trasladadas a Albrook.
“Este paro no es político, sencillamente, las cosas no están claras para el futuro de nosotros como transportistas en relación con el metro”, indicó Montenegro.
Los transportistas hicieron de la terminal de Albrook su base de monitoreo del paro.
Pero una serie de anuncios, que tuvo como punto elevado la declaración de “levantamiento del paro” de 37 rutas de Panamá Este, que aglutina 400 autobuses, hizo apremio entre los dirigentes de la Canatra.
Evidenciando las huellas del estrés por la difícil jornada en su rostro, Dionisio Ortega se presentó ante los medios y la ciudadanía.
“Vamos, una vez más, a confiar en la palabra del señor presidente. Levantamos el paro al cumplirse las 24 horas a medianoche de este martes”, expresó con voz cansada el dirigente.
Pese a que piqueras que mueven a más de 60% de los residentes de la provincia de Panamá estaban involucradas en este paro, en provincias como Colón, Chiriquí, Veraguas, Coclé, Herrera y Los Santos no se involucraron en la medida.
En La Chorrera, por ejemplo, pese a que la totalidad del transporte hacia la capital no funcionó, las rutas internas prestaron con normalidad el servicio. Igual sucedió en los distritos de Panamá y San Miguelito.
Haciendo un balance de la jornada de ayer, el defensor del Pueblo, Ricardo Vargas, consideró que la medida ejecutada por los transportistas “fue injusta e innecesaria”.
Vargas indicó que la posición del gobierno fue firme, pero reclamó que esa misma firmeza sea la tónica para el problema del transporte en el futuro.
“Después de lo sucedido, los usuarios y todo el país demanda del gobierno sus mejores oficios para que se ordene el sector y se elimine el caos existente en el sector”, apuntó el defensor.
Entre sus reflexiones, destacó que el levantamiento del paro fue forma de “rectificar una posición inadecuada”.
Anoche, el Consejo de Gabinete trataba el tema del transporte como uno de prioridad para la administración Martinelli.
Una fuente oficial señaló a La Estrella que aunque no era parte de la agenda, los resultados del pulseo que sostuvo el gobierno con los transportistas se encontraba sobre una mesa de estudios, en la que el análisis y la estrategia de cómo enfrentar una crisis similar en el futuro fueron asuntos prioritarios.
Al final, el gobierno de Martinelli parece haber sorteado con éxito la primera prueba de su gestión, con menos de dos meses de haber asumido la función gobernativa.
Ahora, sólo se espera concretar la hora y fecha del encuentro entre las partes en conflicto.