Panamá: marco ideal para la trata humana

  • 09/09/2014 02:00
El dólar, la posición geográfica y las fronteras porosas ayudan. El sistema judicial ‘inquisitivo acusatorio’ termina de crear el escenario

Lo que fue una bendición para Panamá se ha convertido, en poco tiempo, en su talón de Aquiles. La posición geográfica de este país y la dolarización de su economía recrean el escenario perfecto para convertirlo en un hub para la trata de personas.

Estas condiciones son reforzadas por un sistema judicial caracterizado por la dilación de los procesos y el estancamiento de las investigaciones fiscales, que permiten ganar tiempo a los criminales.

La condena de solo tres criminales por casos de trata en un periodo de veinte meses —y teniendo un historial de un caso por mes— es la evidencia más clara.

La causa principal de la demora es, según el fiscal del crimen organizado Roberto Moreno, el mismo tipo de sistema judicial.

En la ciudad de Panamá usamos el ‘sistema inquisitivo y no el penal acusatorio’, dijo el fiscal a La Estrella de Panamá .

‘Aquí no se trata de fondos: se trata de deficiencia en la investigación y judicialización de los casos’, expresó, por su parte, el representante regional de la oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Amado Philip de Andrés.

De Andrés insistió en la necesidad de una pronta implementación del sistema penal acusatorio en la ciudad de Panamá, donde se investigan la mayoría de los casos de trata de personas.

NUEVAS REDES

Recientemente, organismos internacionales detectaron que los tentáculos de las redes criminales de Europa del Este utilizan al país como sitio de origen, tránsito y destino de sus víctimas, quienes son utilizadas, entre otras cosas, para la obtención de órganos y tejidos.

Las autoridades panameñas dicen que no existen casos que involucren a menores de edad en la trata de personas, pero la UNODC asegura tener informes de que, por lo menos, para el tráfico de órganos se utilizan a niños y que estos pasan por el país.

Las redes criminales se benefician, principalmente, de las fronteras porosas que rodean e incluyen a Panamá, para movilizar a las víctimas hacia Norteamérica, que suele ser el destino final.

La trata de personas es el segundo negocio ilícito más lucrativo que existe. Se cree que anualmente factura unos 320 millones de dólares en la región hispanoamericana.

Lo Nuevo