La industria del concreto en Panamá se prepara para un año de recuperación en 2026, con expectativas de crecimiento moderado y un renovado impulso gracias...
- 13/10/2010 02:00
PANAMÁ. Unas mil familias de Curundú que viven en pobreza extrema cambiarían de estatus social en menos de un año. Todo esto si se completan los planes del gobierno en uno de sus proyectos insignias.
El Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) —promotor de la obra— y la constructora brasileña Norberto Odebrecht fijaron el costo por unidad departamental en poco menos de 50 mil dólares, que serán financiados a través del Banco Hipotecario Nacional.
Una información proporcionada a La Estrella —evaluada por especialistas en la materia— fija en unos 86 mil dólares el costo total de cada uno de estos PH.
Para los promotores de bienes raíces, este tipo de proyectos se planifican pensando en compradores con ingresos familiares cercanos a los mil dólares mensuales. Solo personas con este potencial (de la clase profesional o autogestores de clase media baja) pueden comprometer el 33% de sus salarios en el pago de este tipo de hipotecas.
De acuerdo con la proyección estatal, estas unidades departamentales tendrán un mínimo de 45.6 metros cuadrados, dos recámaras, balcón, un baño, sala-comedor, acabado de baldosas de porcelanato; y los muebles aéreos (particularmente de cocina) están aún por definirse.
COSTO SOCIAL
Raúl Figueroa, ex ministro de Vivienda y profesional de la arquitectura, tiene sus ‘reservas’ sobre las estimaciones del gobierno frente al precio final de cada apartamento del Proyecto Curundú.
Piensa que la empresa constructora debe ofrecer el detalle y desglose de los gastos para evitar especulaciones en la inversión que se hará tanto en los edificios como en el área pública.
‘Ya tenemos la experiencia de la construcción de la autopista Panamá-Colón, donde hubo sobrecosto y eso es lo que hay que evitar’, citó Figueroa como ejemplo.
José Batista —también arquitecto de profesión, ex directivo de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA) y ex viceministro de Vivienda— coincide con Figueroa al sostener que los promotores del Proyecto Curundú deben explicar cada uno de sus componentes y hacer público el detalle para determinar el valor real por unidad.
LO QUE DICE EL MIVIOT
La versión oficial la maneja el Miviot. Según la entidad, lo que se hizo fue un estimado en el valor de los apartamentos en 50 mil dólares por unidad, con un subsidio estatal de 35 mil dólares para que la familia beneficiaria sólo pague unos 15 mil.
Del Miviot emerge la conclusión de que no se puede generalizar en términos de costo, porque en éste se incluye la construcción de las áreas de servidumbre pública y de uso municipal.
VALOR COMERCIAL
Tanto en la empresa constructora como en el Miviot niegan —a toda costa— que exista un avalúo preliminar del costo por apartamento en una cifra superior a los 50 mil dólares estimados.
Iván Carlucci, especialista en bienes raíces, sostiene que la valorización del proyecto está en manos de los propios residentes. ‘La gran diferencia que tiene el valor de este apartamento es el entorno donde se encuentra, que no representa un nicho comercial para los clientes ni para los empresarios’, opina.
La palabra ‘entorno’ es justamente lo que producirá un cambio en el estatus social de mil familias curundueñas que nunca pensaron vivir en apartamentos de clase media.
APUESTA POR EL CAMBIO
Las autoridades apuestan a que, con el paso de los años, el valor comercial de cada uno de los apartamentos se duplique por su ubicación y las mejoras que hará el Estado en el desarrollo de esta capital.
Manuel Soriano, director de Proyectos del Miviot, está convencido de que, luego de la conclusión del proyecto, Curundú nunca volverá a tener las características que tiene hoy, pese a que estará habitado por las mismas familias.
‘Para evitar que este sector regrese a lo mismo, como la mayoría piensa, tenemos un plan integral que le permitirá a las personas recibir capacitación laboral, académica y social a fin de lograr un cambio de actitud’, explica el funcionario.
RECUPERAR LA INVERSIÓN
Corresponderá al Banco Hipotecario Nacional (BHN) atender todo lo inherente al tema de las hipotecas. Desde ya prepara un banco de datos y un call center que le dará seguimiento a la cartera de clientes que residirá en el proyecto de Renovación Urbana.
Este banco estatal con un histórico y pobre rendimiento en materia de cobros, tendrá una ardua tarea en este sentido. ¿Cómo garantizar que no ocurra en Curundú lo que generalmente ha pasado con la mayoría de los proyectos habitacionales gubernamentales desde mediados de los años 70?
Rafael Guardia, gerente general del BHN, considera esta nueva misión como un ‘reto’ para el gobierno: hacer de este sector un ejemplo de cambio en las personas. ‘Desarrollaremos una gestión de cobro eficiente para evitar la morosidad, estamos trabajando en eso, ofreciendo facilidades’, sostiene el banquero.
TRABAJO SOCIAL
El estudio socio-económico de las familias demuestra que el 80 a 90% de los residentes no tiene una plaza laboral fija y la mayoría se dedica a la actividad informal.
En el 2013, cuando el proyecto ‘aterrice’, se espera no sólo un cambio visual, sino de actitud que dotará al sector de un gran potencial. Para algunos, este proyecto no es más que otra manifestación paternalista de los gobiernos; para otros, una oportunidad de oro para estas 5 mil personas.